Senado de EE. UU. aprueba por mínimo margen el controversial plan fiscal de Trump


En una votación extremadamente reñida, el Senado de Estados Unidos aprobó este martes el ambicioso y polémico plan fiscal y presupuestario propuesto por el expresidente Donald Trump, con una votación de 51-50. El vicepresidente JD Vance fue quien rompió el empate, facilitando así el avance del proyecto, que ahora regresa a la Cámara de Representantes para su revisión final.

La maratónica jornada legislativa se extendió por más de 24 horas, marcando un récord histórico con 45 votaciones consecutivas en el proceso conocido como vote-a-rama. La anterior marca databa de 2008 con 44 votaciones.

El proyecto, apodado por Trump como “el gran y hermoso proyecto de ley”, busca extender los recortes fiscales implementados durante su primer mandato (2017-2021), limitar el gasto público y aumentar los fondos destinados a defensa y control migratorio. Sin embargo, su costo proyectado ha generado fuertes divisiones incluso dentro del Partido Republicano.

Según un nuevo informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), la legislación añadiría 3.3 billones de dólares al déficit en los próximos 10 años, superando con creces los 2.4 billones proyectados en la versión aprobada por la Cámara Baja el pasado 22 de mayo.

Tres senadores republicanos votaron en contra del plan, preocupados por el impacto en la deuda nacional. Al rechazo se sumaron los 45 senadores demócratas y tres independientes, alegando que el proyecto favorece a los más ricos y recorta programas clave como Medicaid y SNAP, que benefician a millones de personas de bajos ingresos.

Incluso dentro de la esfera conservadora, la propuesta generó fricciones notables. El empresario Elon Musk, exaliado de Trump, criticó duramente a los legisladores que apoyaron la ley: “A cada miembro del Congreso que hizo campaña sobre reducir el gasto gubernamental e inmediatamente votó por el mayor incremento de la deuda de la historia, debería caérsele la cara de vergüenza”, expresó en redes sociales.

Entre las disposiciones más controvertidas del texto también se encuentra la eliminación de una cláusula que habría permitido a los estados regular el desarrollo de la Inteligencia Artificial, algo que generó debate a última hora entre senadores de ambos partidos.

El proyecto ahora regresa a la Cámara de Representantes, donde los republicanos tienen una mayoría ajustada. Se espera que trabajen contra el reloj para aprobar el texto definitivo antes del 4 de julio, fecha límite impuesta por Trump para firmarlo y presentarlo como uno de sus principales logros en el marco de las celebraciones del Día de la Independencia.

La votación final en la Cámara será determinante, no solo para el futuro fiscal del país, sino también para las tensiones políticas que atraviesan al Congreso en un año clave para la contienda electoral estadounidense.


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