Con trancazo de 4.11% a la energía eléctrica inicia el año y golpea a la pequeña empresa
Tegucigalpa, Honduras. — El 2026 comenzó con un incremento del 4.11% en la tarifa de energía eléctrica, un ajuste que, aunque las autoridades califican como “mínimo”, representa un nuevo golpe para la micro, pequeña y mediana empresa (mipyme), un sector que cerró 2025 debilitado por la mayor devaluación del lempira en cinco años y por una inflación que superó las previsiones oficiales.
La Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) anunció el aumento el pasado 31 de diciembre, en pleno ambiente festivo, informando que desde el 1 de enero el costo promedio del kilovatio hora pasaría de L4.6236 a L4.8136.
En su comunicado, la entidad explicó que el ajuste real debió ser de 10.37%, pero que, a solicitud de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), se aprobó diferir 25.5 millones de dólares durante los próximos trimestres de 2026 “para no afectar a la demanda y proteger la economía de los hogares hondureños”.
Empresarios: “No es mínimo, es otra carga más”
Para los pequeños empresarios, el incremento llega en el peor momento. Tras un año marcado por el encarecimiento de insumos, la inflación y la depreciación de la moneda, el ajuste eléctrico se suma a una cadena de presiones que reduce su margen de maniobra.
Victorino Carranza, presidente del Gremio de la Micro y Pequeña Empresa (Gremipe), advierte que cualquier aumento en la tarifa energética “impacta negativamente” en los negocios que dependen de maquinaria, refrigeración, iluminación o procesos continuos.
“Aunque digan que es mínimo, aumenta los costos y reduce las ya raquíticas ganancias”, señala.
Carranza ejemplifica: una pequeña empresa que pagaba L10,000 mensuales ahora deberá desembolsar L10,411. En un año, el incremento representa cerca de L5,000 adicionales, sin contar el efecto acumulado de la inflación y la devaluación.
El dirigente atribuye estos ajustes a “malas administraciones” en la Enee y a contratos con generadores térmicos que han deteriorado las finanzas del sector eléctrico. También advierte que, si no se combate la corrupción, el país podría encaminarse a nuevas privatizaciones de empresas estatales.
Otros representantes de la mipyme consultados lamentan que Honduras —altamente dependiente de la generación térmica— enfrente alzas tarifarias mientras el precio internacional del petróleo mantiene una tendencia a la baja.
Un entorno económico adverso
El incremento eléctrico se suma a un cierre de año complicado. Según el informe Pulso Económico del Banco Central de Honduras (BCH), la inflación interanual de 2025 se ubicó en 5.09%, la más alta de Centroamérica.
En contraste, Costa Rica registró -0.38%, Panamá -0.36%, El Salvador 1.14%, Guatemala 1.73%, Nicaragua 2.89% y República Dominicana 4.81%.
A ello se añade la depreciación del lempira, que alcanzó un 4.07% interanual, el nivel más elevado en cinco años. Al 19 de diciembre de 2025, el tipo de cambio llegó a L26.3688 por dólar, frente a L25.3800 al cierre de 2024. El 2026 inició con una cotización de L26.3737 por dólar.
Con un entorno inflacionario persistente, un tipo de cambio presionado y un ajuste tarifario que impacta directamente en los costos de producción, los pequeños negocios anticipan un año de decisiones difíciles. Muchos deberán absorber temporalmente el incremento, pero tarde o temprano —advierten— los costos terminarán trasladándose al consumidor final.
