Venezuela acusa a EE.UU. de matar “a sangre fría” a parte del equipo de seguridad de Maduro
El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, acusó este domingo a Estados Unidos de haber matado “a sangre fría” a un número aún no determinado de miembros del equipo de seguridad del presidente Nicolás Maduro durante la operación militar que culminó con su captura y traslado a Nueva York.
En una declaración oficial, Padrino López afirmó que la acción estadounidense constituyó “una agresión directa contra la integridad del Estado venezolano” y aseguró que las fuerzas de seguridad que acompañaban al mandatario fueron atacadas sin posibilidad de defensa. No ofreció cifras ni detalles sobre las víctimas, indicando que las evaluaciones continúan.
🇻🇪🇺🇸| El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, denunció que Estados Unidos asesinó “a sangre fría” a gran parte del equipo de seguridad del presidente Nicolás Maduro durante la operación militar estadounidense.
— Radar Austral (@RadarAustral_) January 4, 2026
En un breve comunicado, las Fuerzas Armadas… pic.twitter.com/MNfruGuZnt
FANB respalda el estado de conmoción
Las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB) emitieron un comunicado en el que expresaron su apoyo al Decreto de Estado de Conmoción anunciado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez tras la captura de Maduro. La institución castrense llamó a la población a mantener la calma mientras se desarrolla la situación.
Hasta el momento, no existe un recuento oficial de bajas dentro del Ejército Bolivariano ni del personal de seguridad presidencial involucrado en los hechos.
Un país en tensión tras la captura de Maduro
La denuncia del ministro de Defensa se suma al clima de incertidumbre que vive Venezuela desde la operación militar estadounidense del sábado, en la que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron detenidos y trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico y terrorismo.
El gobierno venezolano ha calificado la acción como un “secuestro” y una violación de su soberanía, mientras que Washington sostiene que actuó bajo parámetros de seguridad nacional.
