Tenemos alcalde en la capital

Por: Edgardo Rodríguez / Politólogo
El joven político, Juan Diego Zelaya Aguilar, asumió la conducción de la Alcaldía de Tegucigalpa, la más importante de Honduras, por su importancia política. Ser Alcalde aquí es un hecho histórico, independientemente de su desempeño, porque los relatos futuros generalmente son benevolentes con los actores.
Juan Diego, es una persona muy preparada profesionalmente, vivió y estudio en Canadá y Estados Unidos, es empresario, ya entre 2010 y 2014 fue Vice Alcalde, por lo que no llega a improvisar o a inventar; él es de ideas claras, modernista y tiene con una visión precisa de las necesidades de la ciudad.
A partir de ahora la capital retomará la senda desarrollista, que se interrumpió con la accidental llegada de libre, que dicho sea de paso, deja las finanzas en rojo, por los millones de lempiras despilfarrados, a saber en qué cosas. Será tarea de los órganos fiscalizadores, los que ahora deben trabajar e investigar el destino de los dilapidados impuestos de los capitalinos, en los pasados cuatro años, porque lo que menos se realizó fueron obras de beneficio colectivo.
Juan Diego ya está en acción, no ha esperado asumir oficialmente como Alcalde para empezar a trabajar por su ciudad, de aquí en adelante será solo trabajo y trabajo. Él no es hombre de oficina, será un funcionario de campo y de tiempo completo. Se acabaron las obras inconclusas, las promesas incumplidas, el tortuguismo y el despilfarro del dinero.
Como político inteligente y moderno ha sabido administrar su carrera en el Partido Nacional, le ha tocado perder, apoyar y esperar su momento. Hoy le correspondió ganar. Por ello, de aquí en adelante, comienza una nueva etapa en la vida pública de Zelaya Aguilar, debe seguir administrándola sabiamente, como hasta ahora, su presente y su futuro, no me cabe duda que así lo hará, porque él es una persona madura y culta.
Como lo conozco, me permito un par de recomendaciones: Tegucigalpa urge de espacios de cultura, se necesita imponer orden en las calles y en los barrios, se necesita diálogo permanente con los distintos sectores del Distrito Central, digitalizar todos los trámites municipales y promover el voluntariado comunitario para que los capitalinos se involucren en el mejoramiento de la ciudad. Tegucigalpa y Comayagüela, urgen de mejores autoridades. Pero la tarea es de todos, no solo del Alcalde.
Lo que Juan Diego haga o deje de hacer, en su gestión como titular municipal, va a marcar su futuro político, que se avizora prometedor. Estaremos siguiendo su accionar, practicando la crítica constructiva, sé que me leerá y que tomará con sabiduría las recomendaciones de los capitalinos. Muchos éxitos Juan Diego.
