Acuerdo comercial EEUU-Taiwán redefine el tablero estratégico frente a China


Por: Luis Zúñiga/ analista político internacional

El reciente acuerdo comercial firmado entre Estados Unidos y Taiwán, valorado en 250 mil millones de dólares, representa mucho más que una transacción económica y se trata de un movimiento geopolítico clave que blinda la cadena de suministros tecnológicos y desafía las ambiciones de Pekín.

Así lo concluye el analista político internacional y exdiplomático cubanoamericano, Luis Zúñiga, para quien el acuerdo tiene tres implicaciones fundamentales: comercial, estratégica y política, las cuales reconfiguran las relaciones en el Pacífico.

Desde la perspectiva comercial, Zúñiga destaca que la nivelación de los aranceles de Taiwán a un 15% —equiparando a la isla con socios clave como Japón, Corea del Sur y la Unión Europea— ofrece a Taipéi una ventaja competitiva en el mercado más grande del mundo.

Sin embargo, el exdiplomático enfatiza que la verdadera joya del acuerdo es su implicación estratégica. «Taiwán está a la cabeza de la tecnología mundial de chips y microprocesadores», señala Zúñiga, recordando que estos componentes son el «corazón» de todo equipo moderno, desde electrodomésticos hasta misiles y aviones de combate.

El acuerdo permite a las industrias norteamericanas acceder a la mejor tecnología del mundo y beneficiarse de los avances taiwaneses en Inteligencia Artificial (IA).

No obstante, Zúñiga aclara un punto crucial para la supervivencia de la isla: «Taiwán mantendrá las investigaciones y el desarrollo en su territorio, asegurando que no perderá su competitividad ni su liderazgo tecnológico».

Factor China y defensa del «Statu Quo»

La tercera dimensión del análisis se centra en la política. Para Zúñiga, este vínculo comercial reforzado actúa como un escudo para la soberanía de la isla. «Aporta un elemento más para que EE.UU. continúe defendiendo el status quo de Taiwán», afirma.

El analista advierte que el rechazo de China al acuerdo no es solo territorial, sino económico. «Muchos analistas opinan que el mayor interés de China en ocupar Taiwán es apoderarse de esa cadena de suministro tan valiosa», explica Zúñiga, contextualizando la fuerte protesta emitida por el régimen de Pekín tras la firma.

Socio robusto

El análisis concluye resaltando la solidez de Taiwán como socio: una nación con un crecimiento económico del 8.6% el último año, y una de las poblaciones más educadas del mundo, donde casi la mitad de los adultos posee un título universitario.

Como parte de las negociaciones, que contaron con la presencia del secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, y el representante comercial Jamieson Greer, se estipuló que Taiwán invertirá, de manera recíproca, 250 mil millones de dólares en industrias norteamericanas, sellando así una alianza que promete marcar el ritmo de la tecnología y la geopolítica en los próximos años.(Prensa Internacional).


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