Emergencia federal por grave derrame de aguas residuales cerca de Washington D.C
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este sábado declarar estado de emergencia en Washington D.C. tras el colapso de una tubería clave del sistema de alcantarillado, un incidente que ha provocado un vertido masivo de aguas residuales sin tratar y encendió las alertas sanitarias y ambientales.
Como respuesta inmediata, la Federal Emergency Management Agency (FEMA) autorizó el despliegue de asistencia federal para coordinar las acciones de mitigación, protección a la población y contención de daños, según informó en un comunicado oficial.
El problema se originó por la ruptura del conducto conocido como Potomac Interceptor, infraestructura esencial que conecta varias zonas del área metropolitana. La falla ocurrió al norte del distrito capitalino y derivó en el vertido de millones de galones de aguas residuales en el río Potomac, afectando también áreas del estado de Maryland.
Equipos de emergencia trabajan en el sitio utilizando trajes especiales debido a los fuertes olores y las condiciones insalubres detectadas. Las autoridades no descartan riesgos a la salud pública, mientras continúan las evaluaciones técnicas y ambientales.
Trump calificó el incidente como un “desastre ambiental de enormes proporciones” y criticó la gestión de autoridades locales, señalando directamente al gobernador de Maryland, Wes Moore, por lo que consideró una respuesta tardía ante la emergencia.
Desde el ámbito académico, la University of Maryland advirtió que el derrame podría figurar entre los más grandes registrados en la historia reciente del país. En la misma línea, la Environmental Protection Agency (EPA) calificó el evento como un desastre ecológico de carácter histórico.
