Esta es la situación de los bancos que operan en Nicaragua, lo que ganan y pierden


Hace un año la entrada en vigencia de la Ley 1232, Ley de Administración del Sistema Monetario y Financiero, generó desconfianza en algunos sectores, porque eliminó algunas disposiciones y le otorgó a los entes reguladores discrecionalidad para aplicarla. Sin embargo, ese temor no impactó en el desempeño que registraron en el sistema bancario. Los ocho bancos que operan en Nicaragua cerraron el 2025 con la cifra récord de 7,515 millones de dólares en depósitos; y en conjunto obtuvieron 227.58 millones de dólares en utilidades.

No obstante, según los especialistas se debe tomar en cuenta que las ganancias y los depósitos podrían estar creciendo más, si la economía creciera más 4 por ciento que en promedio lo hizo en los últimos años y la crisis política no siguiera generando incertidumbre. Pues a pesar de los niveles récord de utilidades, el sistema local siguen siendo el más rezagado de la región, donde algunos vecinos acumulan en cada semestre utilidades superiores a las que consiguen los bancos de Nicaragua en todo el año.

Por ejemplo, en los primeros seis meses del año pasado para los bancos de Honduras fue malo, ya que solo acumularon 199 millones de dólares en utilidades, cifra que refleja una caída en comparación con los 213 millones que ganaron en el primer semestre de 2024.

Nueva ley es arma política

La Ley 1232 entró en vigencia en el ultimo día de 2024 y comenzó a aplicarse en los primeros días del año pasado. Surgió de la derogación y posterior fusión de la Ley 732, Ley Orgánica del Banco Central de Nicaragua y de la 316, Ley de la Superintendencia de Bancos y de otras Instituciones Financieras (Siboif). Técnicamente mantuvo casi las mismas atribuciones que ya tenían el Banco Central de Nicaragua (BCN) y la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif). Además, conservó el respeto al sigilo bancario.

Pero la eliminación de algunas disposiciones que las leyes derogadas contenían, le inyectó una alta discrecionalidad a la nueva ley, que junto a la inclusión de nuevas regulaciones generaron temor, especialmente en lo referido al riesgo de confiscación. La Ley 1232 generó tantas interpretaciones, que representantes de algunos sectores aseguraron que implicaba una intervención del Estado hacia los bancos.

Sin embargo, tal como lo explicaron en su momento varios especialistas, el espacio que dejó para negociar su aplicación, al menos durante el año pasado, eliminó cualquier riesgo para la banca. Además, confirmó que tal como esos especialistas le aseguraron a LA PRENSA, la Ley 1232 tiene más objetivos políticos que económicos.

Disposiciones legales por si necesita negociar

«Es parte de un paquete de disposiciones legales, encabezadas por la nueva Constitución, que entró en vigencia en febrero de 2025, que la dictadura Ortega Murillo preparó para tener qué ofrecer si la impredecible administración de Donald Trump eleva las presiones y lo obliga a negociar», aseguró el año pasado un especialistas del sector bancario.

Un año después, el desempeño que registraron los ocho bancos del sistema durante el primer año de vigencia de la nueva ley demuestra que esas afirmaciones estaban en la línea correcta.

El sistema bancario de Nicaragua está integrado por ocho entidades, el estatal Banco de Fomento de la Producción (Produzcamos) y siete bancos privados. Los privados son el hondureño Atlántida, que inició operaciones en 2019, en plena crisis sociopolítica, con una economía en recesión y desde esa fecha acumula pérdidas anuales. Avanz, antes de 2018 cuando lo adquirió el Grupo Pellas funcionaba como Procredit. El Banco de Finanzas (BDF) es uno de los más pequeños y en junio de 2024 se fusionó con Banpro, pero trabajan cada uno con su marca; el también hondureño Ficohsa, el Banco de América Central (BAC Nicaragua), el Banco de la Producción (Banpro) y Lafise Bancentro.

US$227 millones en utilidades

Según los reportes de la Siboif, durante el 2025 los ocho bancos acumularon su conjunto 227.58 millones de dólares, 7.5 por ciento más en comparación con los 211.11 millones que ganaron en 2024.

Además, el año pasado la mayoría de las utilidades, 90 de cada cien dólares, se repartieron entre los tres bancos más grandes que ofrecen sus servicios en el país. El BAC Nicaragua obtuvo 80 millones de dólares, Lafise Bancentro 69 millones, y Banpro 57 millones de dólares. Es decir, que en total los tres juntos ganaron 206 millones de dólares.

Los restantes casi 22 millones de utilidades se repartieron entre los bancos pequeños. Ficohsa obtuvo 11.5 millones, Avanz 6.1 millones, BDF 3.8 millones y el estatal Banco Produzcamos 2.5 millones. Mientras que el hondureño Atlántida acumuló 3.54 millones de dólares en pérdidas.

US$7,515 millones en depósitos

Pero no sólo las utilidades que acumularon los bancos el año pasado registraron cifras récord, los depósitos del público también alcanzaron niveles históricos. El estatal Produzcamos no tiene autorización para recibir depósitos del público, esa actividad solo la realizan los bancos privados.

Entonces los siete bancos comerciales cerraron el 2025 con 7,515 millones de dólares en depósitos del público distribuidos en sus bóvedas. El monto representa un incremento del 15.20 por ciento, en comparación con los 6,526 millones de dólares en depósitos que reportaron los siete bancos comerciales al cierre de 2024.

Como ocurre con las utilidades, la mayor parte de los depósitos (el equivalente de 82 de cada 100 dólares) está concentrada en los tres bancos más grandes. Al cierre del año pasado el Banpro tenía en sus bóvedas el equivalente a 2,207 millones de dólares en depósitos del público; Lafise Bancentro tenía 2,058 millones; y el BAC Nicaragua 1,920 millones. Es decir un total de 6,185 millones de dólares.

Bancos de Nicaragua ganan menos que sus vecinos

Los restantes 1,328 millones estaban distribuidos entre Ficohsa que reportó 555.53 millones de dólares; el BDF 476.65 millones; Avanz 274.54 millones, y Atlántida 21.46 millones de dólares.

Un economista, que por razones de seguridad pide no mencionar su nombre, explica que a pesar de las cifras récord que están alcanzando los bancos vale la pena compararlos con los de la región, para determinar el rezago del Sistema Financiero local.

Mientras a los bancos de Nicaragua les fue muy bien durante el año pasado, un reporte de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) detalla que para la mayoría de los bancos de la región no fue un buen año, pero aún así tiene mejores cifras que las nicaragüenses en cuanto a generación de utilidades.

Durante el primer semestre de 2025 los bancos de Honduras reportaron 199 millones de dólares en utilidades netas, cifra menor en comparación con los 213 millones del primer semestre de 2024. Los de El Salvador 184 millones, monto superior a los 170 millones del primer semestre del 2024.

Los de Costa Rica 253 millones, monto menor a los 291 millones del primer semestre del 2024. Guatemala 602 millones de dólares, cifra menor a los 660 millones del primer semestre de 2024; y Panamá 1,300 millones, monto ligeramente superior a los 1,295 millones que ganaron en el primer semestre de 2024.

No crecen al mismo ritmo que los vecinos

Para el economista estas cifras reflejan el rezago de Nicaragua, que atribuye al bajo crecimiento económico y la incertidumbre que sigue generando la crisis sociopolítica que afecta al país. Incluso, considera que el crecimiento de los depósitos puede estar relacionado con la situación migratoria que enfrentan miles de migrantes nicaragüenses en Estados Unidos, que ante el temor de una deportación han mandado sus ahorros a Nicaragua.

También considera que el desempeño de los bancos el año pasado refleja que, en los ocho años de crisis las utilidades crecieron 30 por ciento y los depósitos 40 por ciento. También considera que los depósitos podrían estar creciendo a costa de las mismas utilidades de los bancos, ya que en los últimos la entrega de dividendos a los accionistas ha enfrentado algunos contratiempos, provocados por el nuevo marco legal que regula a los bancos.

Otro elemento, que según el economista se debe tomar en cuenta, es que actualmente es más complicado abrir cuentas en bancos extranjeros. Por ejemplo, antes se podía abrir una cuenta de banco en Panamá desde Nicaragua y ahora no se puede, asegura.

Economía nica cada día más rezagada

«Hay muchas limitaciones, entonces la gente se está quedando con su dinero en Nicaragua, porque no tiene las otras opciones que antes existían para sacar sus recursos con facilidad, sin tener que viajar, porque ahora el manejo de los Sistemas Financieros es más complicado», señala el economista.

Además, considera que lo más importante no es el nivel de utilidades que tiene el sistema bancario nicaragüense, sino a la velocidad que está creciendo con relación a sus vecinos. Ya que mientras los Sistemas Financieros de la región están despegando, el de Nicaragua se sigue separando y quedando cada vez más rezagado.

«Por más que parezca que son cifras récord, la realidad es que en una economía como la nuestra tan chiquita, puede ser un récord esa cifra nominal, pero el problema es lo que le está provocando la crisis a la economía, que cada día la está distanciando más del resto de economías de la región», advierte el economista.(la prensa de Nicaragua)


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