“Los enviaron con lo puesto”: familia hondureña es deportada tras acudir a cita migratoria


Una familia hondureña residente en Durham, Carolina del Norte, fue deportada esta semana después de presentarse voluntariamente a una cita programada con autoridades migratorias, un hecho que ha provocado rechazo entre organizaciones comunitarias, maestros y vecinos del distrito escolar local.

Según la organización Siembra NC, que acompaña a familias migrantes en procesos legales, el padre, la madre y sus dos hijos —ambos estudiantes de primaria— acudieron el jueves a una cita rutinaria relacionada con su caso de asilo, abierto desde 2022. Horas después, fueron detenidos y trasladados a un centro de procesamiento para su deportación inmediata.

“Cumplieron con la ley y aun así los castigaron”

Representantes de Siembra NC denunciaron que la familia fue enviada de regreso a Honduras “con lo que andaban puesto”, sin permitirles recoger pertenencias, ropa, documentos escolares ni medicamentos.

La organización compartió fotografías del momento en que miembros de la comunidad escolar se enteraron de la deportación, describiendo el caso como “una traición al principio básico de que quienes cumplen con la ley deben ser tratados con justicia”.

Maestros y comunidad escolar expresan repudio

Docentes de las escuelas donde estudiaban los menores expresaron su consternación. Señalaron que los niños asistían regularmente a clases, participaban en actividades extracurriculares y estaban integrados plenamente en la comunidad educativa.

“Es devastador para nosotros como maestros. Los vimos crecer, esforzarse, aprender inglés. De un día para otro desaparecieron”, lamentó una educadora que pidió anonimato para evitar represalias.

Padres de familia del distrito también se pronunciaron, calificando la deportación como “innecesaria” y “cruel”, especialmente porque la familia había seguido cada instrucción del proceso migratorio.

Un caso que reaviva el debate sobre prácticas migratorias

Organizaciones de defensa de los derechos de los migrantes en Carolina del Norte sostienen que este tipo de detenciones durante citas programadas —conocidas como check-ins— generan temor entre miles de familias que se encuentran en procesos legales abiertos.

“Este caso envía un mensaje peligroso: que incluso quienes cumplen con cada requisito pueden ser detenidos sin previo aviso”, señaló Siembra NC en un comunicado.

La familia quedó sin pertenencias ni red de apoyo inmediata

De acuerdo con la organización, la familia fue deportada sin acceso a sus bienes personales y sin tiempo para coordinar apoyo en Honduras.
Vecinos y maestros han iniciado colectas para ayudarles a reconstruir su vida desde cero.

Llamado a revisar protocolos

Grupos comunitarios y líderes locales piden a las autoridades federales revisar los protocolos de detención en citas migratorias, argumentando que estas prácticas erosionan la confianza entre las comunidades y el sistema.

Mientras tanto, la familia hondureña enfrenta un futuro incierto tras haber sido deportada pese a mantener un proceso de asilo activo y haber cumplido con todas las obligaciones legales.


Noticia Anterior Sheray Borden se perfila como ganadora en Guanaja tras repetición electoral
Siguiente Noticia Tribunal juzga a Gilbert Reyes por femicidio agravado y doble asesinato