Líderes progresistas se reúnen en Barcelona y llaman a reforzar la democracia
Dirigentes de gobiernos y movimientos progresistas de distintos continentes se congregaron este sábado en Barcelona para debatir sobre los desafíos que enfrenta la democracia en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, cuestionamientos al multilateralismo y un clima político cada vez más polarizado.
La cita, conocida como la IV Reunión en Defensa de la Democracia, reunió a jefes de Estado y representantes de España, Brasil, Colombia, México, Uruguay y Sudáfrica, entre otros. El encuentro coincidió con la celebración del Global Progressive Mobilisation (GPM), un foro paralelo que reunió a organizaciones y líderes de izquierda de diversas regiones.
Sánchez advierte sobre riesgos globales y pide renovar el multilateralismo
Durante la apertura, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, instó a los asistentes a asumir un compromiso activo para proteger las instituciones democráticas.
Sánchez afirmó que, según él, la democracia enfrenta presiones crecientes y que el sistema internacional atraviesa un momento de fragilidad. También planteó que, a su juicio, Naciones Unidas necesita una reforma profunda y que ha llegado el momento de que la organización sea dirigida por una mujer.
En su intervención de cierre, Sánchez reiteró su postura contraria a la escalada bélica en Medio Oriente y volvió a expresar su rechazo a la guerra, una posición que ha generado tensiones diplomáticas con Washington.
Lula insiste en cambios en la ONU y en la responsabilidad de las potencias
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, participó tanto en la reunión oficial como en la clausura del GPM. En su discurso, sostuvo que la credibilidad de Naciones Unidas se ha visto afectada por la actuación de algunos de los países con asiento permanente en el Consejo de Seguridad.
Lula pidió que esas naciones asuman plenamente su responsabilidad en la preservación de la paz internacional y defendió la necesidad de actualizar la estructura del organismo para responder a los desafíos actuales.
Petro y Sheinbaum marcan posiciones propias
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, señaló que el encuentro no buscaba confrontar a ningún gobierno en particular, sino plantear alternativas frente a lo que describió como un escenario global desordenado y riesgoso. Según él, la reunión pretende ofrecer una orientación política distinta en un momento de incertidumbre.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aprovechó su primera visita a Europa desde que asumió el cargo para destacar la importancia del reconocimiento histórico hacia los pueblos originarios, en referencia al proceso de distensión diplomática entre México y España. También propuso que el foro adoptara una postura conjunta contra cualquier intervención militar en Cuba.
Un foro que busca consolidarse en medio de tensiones globales
La reunión de Barcelona forma parte de un espacio impulsado por Brasil y España desde 2024 y se desarrolló en paralelo a un encuentro de fuerzas de derecha en Milán, lo que subrayó la creciente polarización política en el continente europeo.
El evento cerró con llamados a fortalecer la cooperación entre gobiernos progresistas y a impulsar reformas en el sistema multilateral, en un momento en el que varios de sus participantes consideran que la arquitectura internacional atraviesa una crisis de legitimidad.
