Marco Rubio acusa a la “dictadura Murillo‑Ortega” de crímenes y respalda sanciones
El senador estadounidense Marco Rubio lanzó este lunes un duro señalamiento contra el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, al que calificó como “enemigo de la humanidad”, y respaldó nuevas medidas de presión adoptadas por la administración del presidente Donald Trump.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, Rubio afirmó que la Casa Blanca “no ignorará los crímenes y la brutalidad” del régimen nicaragüense, al que responsabilizó directamente por la muerte del líder indígena y opositor Brooklyn Rivera, fallecido recientemente en circunstancias que han generado fuertes cuestionamientos internacionales.
The Murillo-Ortega dictatorship is an enemy of humanity. The Trump Administration will not ignore their crimes and brutality, including the dictatorship’s singular role in the death of political opposition leader Brooklyn Rivera. Today, @StateDept took steps to impose visa…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) June 8, 2026
Rubio confirmó que el Departamento de Estado impuso este lunes restricciones de visa a más de 100 funcionarios nicaragüenses, a quienes Washington acusa de ejecutar la “agenda maligna” del gobierno de Ortega y Murillo.
Las sanciones forman parte de una estrategia más amplia de presión diplomática que Estados Unidos ha intensificado en los últimos meses, en respuesta a denuncias de represión, persecución política y violaciones a los derechos humanos en Nicaragua.
El senador republicano, uno de los principales voceros de la línea dura de Washington hacia los gobiernos autoritarios en América Latina, reiteró que la administración Trump mantendrá una postura firme frente a Managua.
Rubio ha sido una de las figuras que más ha impulsado sanciones contra altos mandos del sandinismo, así como restricciones económicas y diplomáticas dirigidas a presionar cambios políticos en el país centroamericano.
La situación en Nicaragua ha generado preocupación en organismos internacionales y gobiernos de la región, que han denunciado detenciones arbitrarias, cierre de organizaciones civiles, confiscación de medios de comunicación y persecución contra líderes opositores.
Las nuevas medidas de Washington se suman a una serie de sanciones previas aplicadas desde 2018, cuando estallaron las protestas antigubernamentales que dejaron cientos de muertos y miles de exiliados.
