Hondureño trabaja como voluntario atendiendo víctimas en Venezuela
En medio de la devastación provocada por los terremotos que han dejado cientos de muertos y miles de heridos en Venezuela, un hondureño se ha convertido en símbolo de solidaridad y compromiso humanitario. Se trata del médico Anthony Xavier González Ortega, originario de la comunidad de El Guante, en el municipio de Cedros, Francisco Morazán, quien se encuentra colaborando voluntariamente en la atención de las víctimas de la tragedia.
El profesional de la salud ha dedicado largas jornadas de trabajo, incluyendo dobles turnos, para asistir a pacientes afectados por los devastadores sismos que golpearon el centro de Venezuela, en un contexto marcado por la saturación hospitalaria y la emergencia humanitaria.
Anthony Xavier González Ortega es médico general y médico forense, y actualmente continúa su formación en la especialidad de Traumatología, una disciplina clave durante situaciones de desastre debido a la alta incidencia de fracturas, lesiones graves y traumatismos.
Su experiencia ha resultado especialmente valiosa en las labores de atención médica desplegadas tras los terremotos, donde cientos de personas continúan llegando a los centros asistenciales con lesiones de diversa gravedad.
Personas cercanas a la misión humanitaria destacaron el compromiso y la entrega del médico hondureño.
«Su vocación, entrega y compromiso representan lo mejor de Honduras y demuestran que la solidaridad no tiene fronteras», expresaron.
Los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados en Venezuela han provocado una de las mayores tragedias naturales en la historia reciente del país, dejando más de 900 fallecidos, miles de heridos y decenas de personas desaparecidas.
Mientras brigadas internacionales continúan las labores de rescate entre edificios colapsados, el personal médico enfrenta una intensa presión para atender a los sobrevivientes.
Según un medio local de la comunidad de El Guante, el médico hondureño ha sufrido un fuerte desgaste físico y emocional debido a la magnitud de la tragedia.
«Está cansado y emocionalmente afectado porque muchos de los pacientes que llegan terminan falleciendo en sus manos», señaló el reporte.
