La trampa mortal que colapsó a los tigres dientes de sable al final de la Era de Hielo


Hace unos 14,000 años, el clima global comenzaba a transformarse. Donde hoy es Los Ángeles, California, el paisaje estaba dominado por pozos de alquitrán hirviente. Este asfalto natural, espeso y con un intenso olor a combustible, se convirtió en una trampa mortal para la fauna prehistórica.

Agua fatal

Las lluvias acumulaban agua sobre la brea y creaban un espejismo letal. Los herbívoros sedientos se acercaban a beber y quedaban atrapados. Esto atraía a los depredadores, quienes veían una presa fácil pero terminaban compartiendo su mismo destino.

Un perezoso gigante de cuatro toneladas quedó atrapado en el asfalto. Un grupo de esmilodontes (tigres dientes de sable) intentó cazarlo. El líder de la manada, que sufría una severa lesión en la columna, saltó sobre el perezoso para darle el golpe final. Sin embargo, debido a su debilidad física, el felino no pudo escapar del lodo pegajoso. Toda la manada murió atrapada en el lugar.

Muertos de hambre

Miles de años después, el veterinario Hugo Schmökel y las científicas Francesca Del Chicca y Regine Hagen Argudin Pina descubrieron en Suiza que el líder sufría un tumor de nervio espinal. La investigación, publicada en la revista Frontiers, señala que el cambio climático y la caza humana redujeron drásticamente las presas de estos felinos.

La escasez de alimento mermó la población de esmilodontes. Al quedar aislados, se reprodujeron entre parientes consanguíneos, lo que desató mutaciones genéticas y enfermedades degenerativas. El equipo confirmó esta hipótesis tras analizar más de 3.700 vértebras de 850 ejemplares. Los resultados mostraron que el 0,35% de estos felinos sufría mutaciones genéticas, una cifra alarmante en comparación con el 0,001% que registra la población humana actual.

Colección de fósiles

El Rancho La Brea alberga una colección única en el mundo con 3,5 millones de especímenes de más de 60 especies de mamíferos, aves, reptiles y plantas. El alquitrán actuó como un conservante perfecto al bloquear por completo el oxígeno. Aunque los fósiles mantienen un estado impecable que recuerda a las películas de ciencia ficción, los científicos aclaran que extraer ADN viable todavía es imposible.

Grandes felinos

Ante la falta de registros fósiles similares, los investigadores suizos compararon las vértebras con la anatomía de grandes felinos modernos como leones y tigres.

En los animales actuales no se hallaron rastros del tumor ni un nivel tan alto de malformaciones. También utilizaron datos de perros domésticos y del lobo gris escandinavo, una especie que hoy en día también sufre los impactos de la endogamia.

El equipo planea estudiar otras poblaciones extintas para entender mejor el impacto de estas enfermedades genéticas en el pasado.


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