Ardidos pobladores de El Merendón piden al ICF enviar redefinición al Congreso Nacional y no dar largas
Pobladores de El Merendón respaldan la protección ambiental de la zona, pero rechazan que la incertidumbre jurídica continúe afectando a comunidades históricas.
De esa manera, solicitan al Instituto de Conservación Forestal (ICF) remitir cuanto antes al Congreso Nacional la nueva delimitación realizada en 2025 para su aprobación, sin modificar el estatus de la zona de reserva.
La discusión sobre la zona de reserva de El Merendón, volvió a generar preocupación entre pobladores de varias comunidades de Cortés debido al proceso de aprobación pendiente de la nueva delimitación elaborada por el Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal (ICF) en 2025.
El decreto legislativo 58-2024, publicado en La Gaceta en julio 2024, derogó el decreto 334-2013, restableció los límites previamente establecidos en el decreto 46-90 y ordenó al ICF realizar una nueva delimitación técnica de la reserva, manteniendo y priorizando su protección ambiental.
Gabriel Linares, líder comunitario de El Zapotal, explicó que los pobladores no se oponen a proteger El Merendón. Aseguró que las comunidades participan activamente en jornadas de reforestación, prevención de incendios forestales y conservación de las fuentes de agua de las que dependen miles de familias.
El reclamo está relacionado con las consecuencias que ha generado el establecimiento de los límites del decreto 46-90 con falta de precisión en los límites.
Entre las comunidades que han manifestado preocupación se encuentran Cofradía , El Zapotal, Armenta, El Retiro, Los Pinos y las Delicias del Norte, cuyos habitantes han enfrentado dificultades para escriturar propiedades, acceder a financiamiento y desarrollar proyectos de agua potable, saneamiento, pavimentación e infraestructura.
SE DEBE ESTABLECER CON PRECISIÓN LOS LÍMITES
El decreto 46-90 constituye uno de los principales antecedentes de la protección de las áreas productoras de agua de El Merendón.
Sin embargo, sus límites fueron definidos hace 36 años utilizando referencias generales, como la carretera de occidente , y la cota 200 como límite máximo para construcciones, en una época en la que no existían las herramientas modernas de georreferenciación y cartografía de alta precisión.
Como consecuencia, esta delimitación incluyó sectores y comunidades históricas que existían incluso antes de la emisión del decreto, entre ellas Cofradía, El Zapotal, las Delicias y Armenta. Esa situación ha mantenido durante años una inseguridad jurídica sobre qué terrenos forman realmente parte de la zona protegida.
Precisamente para resolver ese problema, el ICF realizó durante 2025 una nueva delimitación técnica utilizando tecnología moderna y coordenadas geográficas, proceso que fue acompañado por representantes de los patronatos, líderes comunitarios y la Municipalidad de San Pedro Sula.
Según los pobladores, el objetivo nunca fue reducir la protección ambiental de El Merendón, sino establecer con precisión los límites de la reserva en la cota 200 para eliminar la ambigüedad existente.
Los dirigentes comunitarios consideran que esta nueva delimitación fortalece la conservación de los bosques y las fuentes de agua, ya que define con claridad el territorio protegido, al tiempo que brinda seguridad jurídica a las comunidades históricas ubicadas fuera de la reserva.
NO SE AFECTARÁ CATEGORÍA AMBIENTAL
A su juicio, la aprobación de esa delimitación permitirá que más de 150,000 personas que habitan en estos sectores tengan certeza sobre la situación jurídica de sus propiedades, puedan acceder al crédito, escriturar sus terrenos y la municipalidad podrá ejecutar proyectos de infraestructura sin la incertidumbre que ha prevalecido durante décadas.
Linares señaló que la delimitación ya fue consensuada técnicamente durante las reuniones sostenidas entre el ICF, la municipalidad de San Pedro Sula y las comunidades, procurando generar la menor afectación posible para sectores bajo la cota 200.
En las observaciones técnico-jurídicas presentadas ante diputados de Cortés se plantea que la redefinición realizada por el ICF sea remitida al Congreso Nacional para su aprobación, manteniendo intacto el régimen de protección de la Zona de Reserva de El Merendón y sin alterar su categoría ambiental.
Asimismo, los pobladores respaldan que los asentamientos existentes continúen sujetos a estrictas obligaciones ambientales y que se prohíban nuevas invasiones, lotificaciones y cambios de uso del suelo en las áreas boscosas y de mayor importancia hídrica.
La petición de las comunidades es que el proceso concluya cuanto antes mediante el envío de la delimitación realizada por el ICF al Congreso Nacional, permitiendo otorgar seguridad jurídica tanto a la reserva forestal como a las comunidades históricas que se encuentran en sus alrededores. La posición comunitaria, según sus dirigentes, no busca reducir la protección de El Merendón. Por el contrario, consideran que una delimitación técnicamente precisa fortalece la conservación ambiental y, simultáneamente, garantiza la paz social y la seguridad jurídica de más de 150,000 habitantes que por años han convivido con la incertidumbre derivada de límites imprecisos.
