Caso Angie Peña vuelve al centro de atención tras asesinato en Roatán


El asesinato de Dereck McNeil James en Roatán, señalado por el presidente Nasry Asfura como testigo protegido en el caso de Angie Peña, vuelve a colocar bajo atención pública uno de los expedientes de desaparición más complejos de Honduras y abre interrogantes sobre la seguridad de quienes colaboran con las investigaciones.

McNeil, hijo de la abogada Claudeth McNeil James y exsecretario del Juzgado de Paz de Letras de Islas de la Bahía, fue atacado a balazos cuando conducía su camioneta después de dejar a su hijo en la escuela. Según información preliminar, los responsables se movilizaban en motocicleta y dispararon principalmente contra el lado del conductor.

La condición de McNeil dentro del programa de protección generó inicialmente versiones distintas. Mientras Asfura afirmó que se trataba de uno de los testigos protegidos del caso Angie Peña, el viceministro de Seguridad, Rommel Martínez, sostuvo que corresponde al Ministerio Público confirmar oficialmente esa información.

La familia

El crimen provocó una nueva reacción de Michele Melgares, madre de Angie Peña, quien pidió directamente al presidente Asfura intervenir para lograr el regreso de su hija y reiteró sus denuncias sobre la existencia de una red de trata vinculada al caso.

“Liberen a Angie”, reclamó Melgares, quien aseguró que la familia ha conocido durante estos años información relacionada con redes criminales y afirmó que incluso tuvieron que abandonar Honduras para proteger sus vidas.

Angie Samantha Peña desapareció el 1 de enero de 2022, después de salir en una moto acuática desde West Bay, Roatán. Aunque inicialmente se manejó la posibilidad de un accidente marítimo, con el paso de los años la investigación incorporó líneas relacionadas con secuestro y trata de personas.

Delta Teams

Las investigaciones permitieron identificar una estructura denominada “Delta Teams”, señalada por delitos como trata y venta de personas, pornografía infantil, tráfico de armas y drogas y asociación para delinquir. Entre los investigados aparecen ciudadanos hondureños y estadounidenses.

La exviceministra de Seguridad Julissa Villanueva ha sostenido públicamente que Angie continúa con vida y ha denunciado presuntos obstáculos dentro de las instituciones encargadas de investigar. En julio de 2026 aseguró que existían testimonios protegidos según los cuales Angie habría sido localizada con vida, afirmaciones que mantienen abierto el debate sobre lo ocurrido con la joven.

Tras el asesinato de McNeil, Villanueva afirmó que había colaborado con la justicia pese a los riesgos y cuestionó la protección brindada a quienes participan como testigos en investigaciones sensibles.


Noticia Anterior Cerca de 10.000 evacuados en Filipinas ante pronóstico de nuevas y «graves inundaciones»
Siguiente Noticia Trump insiste en que el estrecho de Ormuz es un «nuevo territorio estadounidense»