China o Taiwán: el dilema geopolítico de Honduras
** Cambio de aliado en 2023 abrió debate que el nuevo gobierno aún no resuelve
** El economista Sergio Zepeda señala que debe aprovecharse el mercado chino y negociar para reducir las asimetrías
** Para el experto en relaciones internacionales, Graco Pérez, el giro hacia Pekín respondió a una decisión puramente ideológica del gobierno anterior
Las relaciones diplomáticas con China Popular o Taiwán son una de las principales materias pendientes de la política exterior de Honduras, debido a las implicaciones comerciales y geopolíticas de los vínculos con uno u otro país.
Después de 81 años de relaciones de amistad y cooperación, Honduras rompió sus lazos diplomáticos con Taiwán y estableció relaciones oficiales con la República Popular China en marzo de 2023, durante el gobierno de la entonces presidenta Xiomara Castro.
La decisión fue el reconocimiento del principio de “una sola China”, mediante el cual Pekín sostiene que Taiwán forma parte de su territorio y que su gobierno es el único representante legítimo de China.

GIRO DIPLOMÁTICO
El giro diplomático abrió nuevas expectativas para Honduras, sobre todo en materia de comercio, inversión y cooperación, pero también generó cuestionamientos de sectores que consideran que el país dejó atrás una relación que durante décadas había generado beneficios concretos, especialmente en áreas como cooperación, educación, salud, transferencia tecnológica y comercio.
Uno de los sectores más afectados por el cambio fue el camaronero. Tras la ruptura con Taiwán, empresarios del rubro enfrentaron dificultades por la pérdida de un mercado que durante años había sido uno de los principales destinos del camarón hondureño.
La expectativa de sustituir ese mercado con compradores chinos, hasta ahora, no ha compensado completamente esas pérdidas, según sectores críticos de la decisión.

El debate adquiere relevancia con la llegada al poder del presidente Nasry Asfura (2026-2030), quien durante la campaña electoral prometió restablecer las relaciones diplomáticas con Taiwán. Sin embargo, meses después de asumir el gobierno, esa decisión continúa pendiente.
PRIORIZAR A TAIWÁN
Para algunos sectores, el interés nacional debió llevar a Honduras a mantener su alianza con Taiwán, tomando en cuenta el intercambio comercial, la cooperación y la transferencia de tecnología que caracterizaron la relación bilateral.
En el ámbito comercial, uno de los principales cuestionamientos es que el intercambio con China no habría crecido al ritmo esperado, mientras las importaciones procedentes de ese país superan ampliamente las exportaciones hondureñas.

Las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China comenzaron formalmente en julio de 2023. Aunque se desarrollaron varias rondas, el proceso quedó estancado después de que las partes no lograran acuerdos en aspectos como cuotas, volúmenes y aranceles.
En lugar de un TLC integral, Honduras y China suscribieron en febrero de 2024 un acuerdo de cosecha temprana, que entró en vigor el 1 de septiembre de ese año y permitió el acceso sin aranceles de determinados productos hondureños, entre ellos camarón y melón.
El cambio de administración también introdujo una nueva revisión de la relación. El gobierno de Asfura ha planteado reevaluar convenios heredados y redefinir algunas prioridades de la política exterior, tomando en cuenta la relación histórica con Estados Unidos y los nuevos escenarios comerciales y geopolíticos.
En ese contexto, también ha trascendido que una comisión del Congreso Nacional que investiga la presencia irregular de ciudadanos chinos en Honduras conoció en la Cancillería la existencia de alrededor de 30 acuerdos suscritos con China durante la administración anterior, cuyo contenido, según lo expuesto públicamente, todavía no se conoce.
TLC Y ASIMETRÍA COMERCIAL
La discusión sobre China está estrechamente vinculada a la marcada asimetría comercial entre ambas economías.

El director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Sergio Zepeda, considera que Honduras debe retomar las negociaciones comerciales con China, pero con una estrategia orientada a superar las asimetrías.
“Nosotros, como Universidad Nacional, hemos venido haciendo diferentes análisis y claramente esto, de una u otra manera, nos hace ver que todavía existen las asimetrías y es importante que se puedan solucionar”, sostiene.
Zepeda considera que mantener relaciones con China representa una oportunidad que Honduras debería aprovechar en diferentes ámbitos, desde la ampliación de las exportaciones hasta la incorporación de tecnología.
“Estamos manteniendo una relación con la segunda economía más grande del mundo, lo cual deberíamos aprovecharlo en diferentes espacios, tanto en la introducción de nuevos productos, ampliar nuestra frontera a la exportación de otros productos a China, lo mismo en el plano tecnológico, que es importante para poder hacer nuestra economía mucho más dinámica”, plantea.
Para el académico, una de las prioridades debe ser atraer inversiones que incorporen tecnología y procesos industriales que permitan al país avanzar hacia una economía con mayor valor agregado.
INDUSTRIALIZACIÓN
Zepeda estima que Honduras debe aspirar a algo más que mantener una manufactura intermedia, como la producción de arneses para vehículos, y avanzar hacia una verdadera industrialización.
El objetivo, explica, debería ser superar la dependencia de productos primarios y desarrollar bienes con mayor valor agregado que permitan al país ser más competitivo en los mercados internacionales.

Como ejemplo, señala que entre los principales productos hondureños exportados a China durante 2025 figuraron la chatarra de cobre, el café en grano, otros azucares, el azúcar de caña y el tabaco en hoja.
“Si nosotros nos fijamos dentro de estos cinco productos, cuatro son del sector primario y, si bien es cierto la chatarra de cobre, no estamos exportando precisamente con mayor valor agregado”, señala.
En cuanto al camarón, Zepeda destaca una diferencia ciertamente importante entre ambos mercados. Mientras este producto no logró consolidarse como uno de los principales rubros de exportación hondureña hacia China, el camarón y el langostino tuvieron un desempeño destacado en las importaciones de Taiwán durante 2025.
¿RELACIONES CON AMBOS?
Frente al dilema diplomático, Zepeda plantea una alternativa compleja: “Lo ideal es que podamos seguir manteniendo relaciones con estos dos países, China y Taiwán, y que siempre estemos pensando en poder abrir precisamente las oportunidades de comercio a otras fronteras que anteriormente estábamos cerrados”, señala.
A su juicio, Honduras no debería descartar a China como potencial socio comercial, sino establecer una estrategia que permita determinar de qué manera esa relación puede beneficiar al país.
La clave, sostiene, está en la capacidad negociadora de Honduras y en la preparación de los profesionales responsables de conducir las conversaciones.
“Todo esto va a depender, precisamente, de la capacidad negociadora que tenga Honduras y de los profesionales que hacen esta labor. El objetivo debe ser claro: poder beneficiar a nuestro país y crecer y no simplemente quedarnos en un interés particular”, argumenta.
Honduras cerró 2025 con un crecimiento económico de alrededor de 3.8%, mientras que el Banco Central de Honduras (BCH) proyecta para 2026 un crecimiento de entre 3% y 4%, con una estimación central de 3.5%.
Entre los factores de impulso figuran las remesas familiares, el crédito al sector privado, la demanda externa y el comportamiento de productos de exportación como el café, según el organismo rector de la política monetaria hondureña.
COMERCIO HONDURAS-CHINA
De su parte, el catedrático de la UNAH, Sergio Armando Rivera, mantiene una posición favorable a la continuidad y profundización de las relaciones con China.
Según las cifras del Banco Central de Honduras (BCH) que cita, el comercio bilateral entre Honduras y China alcanzó alrededor de 2,390 millones de dólares, para un crecimiento de 17.7% respecto al año anterior, mientras que las exportaciones hondureñas aumentaron 38.5%.

China importa actualmente de Honduras más de 30 millones de dólares en café, alrededor de diez millones en azúcar y más de cuatro millones en tabaco y puros. A estos productos se suma el melón hondureño, que recientemente ingresó al mercado chino con los primeros siete contenedores exportados.
En el caso del camarón, cuatro firmas chinas suscribieron con siete empresas hondureñas cartas de intención para la compra de unas 13,200 toneladas, valoradas en más de 90 millones de dólares. Hasta ahora, se han realizado exportaciones por alrededor de 500 toneladas, según la fuente.
Rivera sostiene que existe disposición de China para incrementar las compras a Honduras, siempre que el país cuente con suficiente capacidad productiva, precios competitivos y garantías de calidad.
El académico reconoce que Honduras mantiene un déficit comercial con China, pero considera que este fenómeno debe analizarse desde una perspectiva estructural.
“Es cierto que, por ahora, Honduras mantiene un déficit comercial con China, pero esto responde a factores estructurales e históricos”, admite.
“PURAMENTE IDEOLÓGICO”

Una visión absolutamente distinta plantea el analista y experto en relaciones internacionales, cooperación internacional y seguridad, Graco Pérez, quien considera que la ruptura con Taiwán y el acercamiento a China fueron decisiones fundamentalmente ideológicas del gobierno anterior.
A su juicio, la decisión no estuvo sustentada en un estudio sobre las posibles consecuencias económicas y estratégicas.
“El rompimiento de relaciones con Taiwán fue algo puramente ideológico, ya que no hubo un estudio, análisis o una perspectiva y, entonces, al final los resultados se vieron con el tema de los camarones, que todavía están sufriendo el impacto de la ruptura de relaciones con Taiwán”, afirma.
Pérez recuerda que Honduras ya contaba con un TLC con Taiwán y que el sector camaronero se encontraba entre los beneficiados por ese acuerdo. En contraste, cuestiona que las negociaciones con China hayan logrado superar las asimetrías entre las dos economías.
Según el analista, incluso el entonces ministro de Desarrollo Económico, Fredis Cerrato, expresó reservas respecto a un TLC con China debido a las asimetrías o diferencias comerciales entre ambos países.
“China es la segunda potencia económica y produce una cantidad de productos industrializados, y Honduras únicamente sus productos de exportación son productos agrícolas prácticamente y sin procesarlos”, sostiene.
PRODUCTOS CHINOS

En su opinión, esa situación ya se refleja en el mercado nacional, donde la entrada de productos chinos ha incrementado la competencia para pequeños comerciantes, emprendedores, microempresarios y pequeñas y medianas industrias.
Por ello, señala que los resultados de la relación con China no han correspondido con las expectativas planteadas durante el gobierno anterior.
“Desde el punto de vista comercial, entonces, no ha sido nada de lo que se podía esperar, que decía el gobierno de doña Xiomara Castro. Desde ningún punto, ni el comercial, ni de inversión, ni de cooperación”, afirma.
Para Pérez, el acercamiento a China formó parte de un giro geopolítico más amplio del gobierno anterior, caracterizado por un distanciamiento de Estados Unidos y un acercamiento a países como Cuba, Nicaragua, Venezuela, Rusia y China. “En mi opinión, fue algo puramente ideológico, de confrontar a Estados Unidos”, sostiene.
El analista recuerda que Estados Unidos ha sido históricamente el principal aliado de Honduras en materia comercial, de inversión, cooperación y migración, además de ser el país donde reside una importante comunidad hondureña y desde donde proviene buena parte de las remesas familiares.
PROMESA DE CAMPAÑA
La discusión adquiere una nueva dimensión porque el restablecimiento de relaciones con Taiwán fue una promesa de campaña del actual presidente, Nasry Asfura, enfatiza Pérez.
La actual administración ha mostrado un acercamiento mayor hacia Estados Unidos, la Unión Europea (UE), Israel y Ucrania, pero aún no ha dado el paso de restablecer formalmente las relaciones diplomáticas con Taiwán, señala el analista.
“Entonces, es un asunto pendiente de la política exterior de Honduras”, afirma. El dilema no es sencillo, porque China condiciona el establecimiento de relaciones diplomáticas al reconocimiento del principio de “una sola China”, algo que implica que los países que establecen relaciones oficiales con Pekín deben romper con Taipéi.

Pérez reconoce esa dificultad, pero considera que Honduras debe tomar una decisión soberana y priorizar lo más conveniente para sus intereses nacionales.
“Lo que el gobierno tiene que hacer es restablecer relaciones con Taiwán, y si China quiere romper, bueno, es problema de China si acepta; pero lo que le conviene a Honduras es la relación con Taiwán”, sostiene.
