Productores piden reglas para proteger mercado de papa y cebolla del contrabando
Productores de papa y cebolla de Ocotepeque plantearon ante autoridades de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) su preocupación por el ingreso ilegal de estos productos al país, una práctica que, aseguran, presiona los precios y dificulta la comercialización de las cosechas nacionales.
Durante un encuentro con representantes de la SAG, los agricultores expusieron los principales problemas que enfrentan ambas cadenas productivas y solicitaron establecer reglas que permitan competir en mejores condiciones dentro del mercado hondureño.
Uno de los principales planteamientos fue avanzar en un reglamento para ordenar la producción y comercialización de papa y cebolla, propuesta en la que trabajan las autoridades agrícolas.
Buscan proteger la producción nacional
Héctor Hernández, productor de papa, consideró que la normativa podría proporcionar mayor seguridad a los agricultores al momento de colocar sus cosechas.
“El reglamento es importante porque nos generará protección en el proceso de comercialización y ayudará a evitar el contrabando de productos desde otros países”, manifestó.
Los productores sostienen que el ingreso irregular de papa y cebolla procedente del extranjero genera una competencia que termina afectando el precio recibido por quienes producen legalmente en Honduras.
El viceministro de Agricultura, Ricardo Peña, señaló además que se contempla entregar fertilizantes para que los productores puedan aprovechar la actual ventana de siembra e incrementar la producción.
Un mercado de millones de kilos
El consumo de cebolla en Honduras se estima entre 78 y 84 contenedores mensuales, equivalentes a alrededor de 2.2 millones de kilogramos, tomando como referencia un promedio de 27,000 kilogramos por contenedor.
En el caso de la papa, la producción nacional ronda los 1.3 millones de quintales anuales, de acuerdo con los datos proporcionados. Además de abastecer el mercado hondureño, parte de la cosecha se comercializa en países vecinos.
Productores de Intibucá, Ocotepeque, Francisco Morazán y las zonas altas de La Paz participan en esta actividad, mientras parte de los excedentes tiene como destino mercados de El Salvador y Nicaragua.
El sector considera que, además de combatir el contrabando, es necesario incentivar el consumo de productos frescos nacionales para ampliar las oportunidades de comercialización.
El desafío, señalan los productores, no consiste únicamente en aumentar las cosechas, sino en contar con condiciones que permitan vender la producción a precios sostenibles y reducir el impacto del ingreso ilegal de productos extranjeros.
