El mapa de riesgo de la capital: 763 barrios y colonias vulnerables ante las lluvias


La temporada lluviosa vuelve a exponer uno de los principales problemas de Tegucigalpa y Comayagüela: más de 600 mil personas viven en zonas consideradas de alto riesgo, mientras 763 barrios y colonias son susceptibles a inundaciones, deslizamientos y desprendimientos de tierra.

Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos, explicó que las autoridades mantienen vigilancia en los sectores más vulnerables ante el incremento de las precipitaciones.

“Estamos hablando de 763 barrios y colonias que son susceptibles a tener algún tipo de problema de inundaciones, deslizamientos, desprendimientos de material”, indicó.

¿DÓNDE ESTÁ EL MAYOR RIESGO?

Uno de los puntos de atención se encuentra en la zona norte de la capital, principalmente en las faldas de El Picacho, donde la saturación del suelo aumenta la posibilidad de deslizamientos.

También permanecen bajo vigilancia las comunidades cercanas al río Choluteca, los ríos San José y Chiquito y las quebradas El Sapo y La Salada.

Entre los sectores mencionados están El Reparto, Guillén, Canaán, así como las colonias Iberia, Rafael Leonardo y Callejas, en Comayagüela.

MÁS DE 600 MIL PERSONAS EXPUESTAS

La dimensión del problema va más allá de los puntos susceptibles a inundarse. Según Quiñónez, más de 600 mil habitantes viven actualmente en zonas de alto riesgo del Distrito Central.

Aunque la Alcaldía ha realizado trabajos de dragado y mitigación en diferentes cauces, las recientes lluvias ya han provocado emergencias y evacuaciones. Solo durante el fin de semana fueron atendidos más de 15 puntos afectados por las precipitaciones.

Las autoridades mantienen el llamado a no arrojar basura en quebradas, ríos y sistemas de drenaje, debido a que la acumulación de desechos incrementa el riesgo de inundaciones.

Con cientos de miles de personas asentadas en sectores vulnerables, cada período de lluvias vuelve a poner presión sobre la capacidad de prevención y respuesta de la capital.

El riesgo aumenta cuando coinciden suelos saturados, viviendas en laderas, cercanía a ríos y quebradas y drenajes obstruidos, por lo que las próximas precipitaciones serán determinantes para las zonas que actualmente permanecen bajo vigilancia.


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