Licitaciones públicas y financiamiento mixto para rescatar la ENEE


** Viene la asignación inmediata de $120 millones del Tesoro Nacional para repotenciar la infraestructura operativa básica

** Con fondos del CAF, se ejecutará el proyecto Línea de Transmisión El Sitio–Zamorano II–Terrero Blanco, que de entrada beneficiará a 865,000 abonados

** Se lanzará plan de colocación de bonos por unos L35,400 millones, respaldado por préstamos de entes internacionales como el BID

** Se estipula la digitalización energética para combatir el fraude, así como la instalación masiva de medidores inteligentes y la telemedición remota

Por: Luis Alonso Grádiz M.

La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) entró de forma oficial a una fase de profunda reestructuración, que incluye la asignación inmediata de 120 millones de dólares para repotenciar la infraestructura operativa básica.

Luego de semanas de análisis técnico y legal, el Poder Ejecutivo sancionó a finales de septiembre pasado la Ley de Justicia Energética, que fue publicada en el diario oficial La Gaceta.

Aprobadas el 31 de agosto, en el Congreso Nacional, por una mayoría de 78 votos, mediante las reformas se persigue el rescate urgente de la estatal eléctrica ante la severa crisis financiera y operativa que arrastra desde hace décadas.

El cambio de esquema no solo reestructura la institución, sino que redefine por completo las reglas para adquirir energía y costear la gigantesca deuda del subsector eléctrico.

IMPACTO SOCIAL

Entre las reformas, la principal se trata de la reorganización de la ENEE en tres empresas subsidiarias independientes especializadas en las áreas de generación, transmisión y distribución.

El análisis oficial indica que si bien el modelo mantiene a la estatal como matriz de propiedad pública para la soberanía en el sector, la división en tres subsidiarias permitirá un manejo descentralizado, transparente y bajo un esquema corporativo moderno.

De igual modo, la ley crea el Operador del Sistema y del Mercado (OSM), instancia técnica que sustituirá las funciones del Centro Nacional de Despacho y gestionará el mercado mayorista de electricidad.

Las enmiendas también estipulan medidas de impacto social, como un congelamiento prorrogable de la tarifa eléctrica por seis meses y una histórica condonación total de deudas acumuladas para los consumidores residenciales de escasos recursos económicos y cuyo consumo promedio mensual no supere los 250 kilovatios hora (kWh).

Al respecto, el gerente general de la ENEE, Guillermo Peña Panting, aclaró en declaraciones a medios que las reformas no buscan un aumento de costos para los consumidores.

“Esta siguiente revisión tarifaria no se traspasa al usuario, el gobierno absorberá el ajuste al alza, pero sí entra a un tema de cómo se va a financiar esto de forma interna”, señaló el funcionario.

Además, Peña Panting subrayó que “la estatal continuará siendo administrada por el Estado y no existe ningún proceso de privatización en marcha”.

BALANCE FINANCIERO CRÍTICO

El balance de análisis técnico y financiero de la ENEE expone números alarmantes que justifican el carácter urgente de la aprobación de la normativa.

Diversos reportes económicos de 2026 coinciden en que los pasivos totales de la estatal ya superan los 121,000 millones de lempiras, de los cuales cerca de 19,000 millones son deudas vencidas con generadores privados.

Como se ha apuntado anteriormente, el costo de mantener esa mora genera una carga por intereses anuales superior a los 12,000 millones de lempiras.

En este contexto, se buscará contrarrestar la mayor problemática operativa que consiste en el nivel de pérdidas. Las fuentes refieren que la empresa registra pérdidas técnicas y comerciales cercanas al 38 por ciento de la energía inyectada a la red.

Eso se traduce en un drenaje financiero promedio de 50 millones de lempiras diarios y más de 1,300 millones de lempiras al mes.

De otro lado, técnicos señalan que un 25 por ciento de la demanda nacional sufre de deficiencias en el suministro por la falta de inversión histórica en líneas de transmisión y subestaciones.

RESCATE FINANCIERO MIXTO

En los esfuerzos para rescatar a la ENEE, las autoridades económicas han delineado un esquema de financiamiento mixto que combina liquidez interna del Estado, asistencia multilateral y reestructuración de pasivos onerosos.

Por un lado, se confirmó la asignación inmediata de 120 millones de dólares provenientes del Tesoro Nacional para repotenciar la infraestructura operativa básica.

La semana anterior, el directorio de la Corporación Andina de Fomento (CAF) aprobó un préstamo de 177 millones de dólares para fortalecer y modernizar el sistema eléctrico de Honduras.

El presidente ejecutivo del CAF, Sergio Díaz-Granados, destacó que “contar con una infraestructura eléctrica moderna, confiable y con capacidad para acompañar el crecimiento de la demanda es fundamental para el desarrollo de Honduras y para mejorar la calidad de vida de las personas”.

CAF: LÍNEA DE TRANSMISIÓN

Se trata del proyecto Línea de Transmisión El Sitio–Zamorano II–Terrero Blanco, a cargo de la ENEE y contempla una serie de intervenciones para ampliar la infraestructura del Sistema Interconectado Nacional.

La información del CAF, señala que el proyecto beneficiará directamente a unos 865,000 habitantes de los departamentos de Francisco Morazán, El Paraíso y Olancho.

Al respecto, el titular de la Secretaría de Finanzas (Sefin), Emilio Hernández Hércules, en su red X, destacó que “muy agradecido con el Directorio del CAF por esta aprobación de 177 millones de dólares para Honduras”.

El funcionario resaltó que el proyecto contribuirá a fortalecer la red eléctrica nacional, en tanto que el CAF subrayaba que la obra contribuirá a mejorar la calidad, continuidad y confiabilidad del suministro eléctrico.

En detalle, se construirán aproximadamente 150 kilómetros de línea de transmisión de 230 kilovoltios (kV) y doble circuito. El tendido estará dividido en tres tramos y será integrado al Sistema Interconectado Nacional.

Igualmente, se incluye la construcción de dos nuevas subestaciones: Zamorano II y Danlí II, al tiempo que se sumarán se sumarán trabajos en cuatro subestaciones que ya forman parte de la red eléctrica nacional.

La ENEE contempla trabajos de interconexión y seccionamiento necesarios para incorporar la nueva infraestructura al sistema y facilitar el transporte de energía.

Priorizada la modernización del sistema eléctrico y la ampliación de la red de transmisión también se proyecta el Plan de Expansión de la Red de Transmisión 2026–2035, con proyectos para responder al crecimiento de la demanda y fortalecer la infraestructura energética.

COLOCACIÓN DE BONOS

Como parte del esquema mixto de financiamiento, se recurrirá a un agresivo plan de colocación de bonos de deuda interna por un aproximado de 35,400 millones de lempiras proyectados hasta 2029, respaldado por préstamos de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La nueva ley también estipula que, a nivel técnico, el rescate se apoyará en una fuerte estrategia de digitalización energética para combatir el fraude, así como la instalación masiva de medidores inteligentes y sistemas de telemedición remota.

De igual manera, se otorga un plazo de gracia de tres meses para que los usuarios con conexiones ilegales regularicen su situación contractual sin penalizaciones de retroactividad.

LICITACIONES DE ENERGÍA

En busca de la transparencia, uno de los componentes más novedosos de la normativa es la transformación radical de la forma en que la ENEE comprará la electricidad para distribuirla y venderla a sus abonados.

Diversos cuestionamientos señalan que, bajo el marco legal anterior, la estatal estaba sujeta a contratos de oportunidad leoninos o compras directas de emergencia que encarecían el costo del kilovatio hora y que disparaban la deuda con generadores.

Bajo la nueva ley, todas las futuras compras de energía deberán someterse obligatoriamente a licitaciones públicas, internacionales, transparentes y competitivas a corto y largo plazo.

El gerente Peña Panting consideró que mediante la implementación de las reformas se “inicia un proceso de licitaciones estructuradas de corto y largo plazo, así como la incorporación masiva de sistemas de paneles solares con medidores bidireccionales”.

El objetivo es que el mecanismo obligue a los generadores privados a competir en precio y eficiencia, garantizando que la subsidiaria de Distribución compre energía al costo más bajo disponible en el mercado nacional y regional centroamericano.

A MEDIANO PLAZO

Proyecciones de la Sefin y expertos indican que la estabilización financiera de la ENEE tomará entre dos y tres años bajo este nuevo esquema legal.

En este panorama, el eje central se colocará en la renegociación de contratos con proveedores privados y el saneamiento del denominado «mercado de oportunidad».

Se persigue que tales acciones permitan la reducción del déficit mensual de la estatal eléctrica, que ya muestra leves mejorías al bajar de 1,300 millones a unos 1,100 millones de lempiras al mes, según lo informado.

CAMBIO DE MATRIZ

De cara al futuro a largo plazo, el subsector apuesta a cambiar radicalmente su matriz mediante la diversificación e incorporación expresa de sistemas de almacenamiento de energía a gran escala (baterías) y plantas híbridas, un elemento técnico que ahora aparece regulado en el país.

Con todo, el éxito de las reformas dependerá de que la división corporativa en subsidiarias logre aislar las decisiones técnicas de los sobresaltos políticos locales, permitiendo que la ENEE pase de ser una pesada carga para el Estado a convertirse en un verdadero motor del desarrollo sostenible de Honduras, resumen analistas.


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