Con uniforme naranja y rapados, así trasladó Costa Rica a los primeros 123 reos a su megacárcel
El Gobierno de Costa Rica trasladó el lunes a los primeros 123 privados de libertad al Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO), una nueva prisión inspirada en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) de El Salvador, que comenzó operaciones bajo estrictas medidas de seguridad para albergar a reclusos considerados de alta peligrosidad.
Los primeros tres internos que ingresaron al complejo penitenciario fueron los sospechosos del asesinato del policía Gerson Rosales Cascante, siguiendo instrucciones de la presidenta costarricense, Laura Fernández Delgado. El traslado estuvo a cargo del Ministerio de Justicia y Paz, que también difundió imágenes del procedimiento aplicado a los reclusos.
Las fotografías muestran a los privados de libertad rapados y esposados de pies y manos durante su ingreso a las instalaciones. Como parte del protocolo de seguridad, las autoridades sometieron a los internos a revisiones mediante escáneres para detectar posibles artículos prohibidos, entre ellos teléfonos celulares, drogas y armas, antes de trasladarlos a los módulos correspondientes.
El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, aseguró que la apertura del CACCO representa un cambio en el manejo del sistema penitenciario costarricense. El establecimiento dispone de cámaras de videovigilancia durante las 24 horas, monitoreo permanente y agentes policiales distribuidos en puntos estratégicos para prevenir incidentes y mantener el control de los internos.
“Costa Rica está escribiendo una nueva página en su historia penitenciaria. Durante años se habló de la necesidad de recuperar el control de nuestras cárceles; ahora estamos demostrando con hechos que sí se puede”, manifestó Aguilar, quien también destacó la importancia de fortalecer la autoridad estatal frente a las estructuras del crimen organizado.
“El CACCO es un monumento a la seguridad nacional, una respuesta contundente frente al crimen organizado y una garantía de que el Estado ejercerá su autoridad sin titubeos. “Aquí no mandan los criminales, aquí manda el Estado costarricense”, aseguró el ministro de Justicia y Paz.
“Se terminó el relajo con el que, por décadas, se manejó el sistema carcelario”, agregó.
Las autoridades proyectan completar la ocupación de los módulos 2 y 4 durante octubre y alcanzar la capacidad máxima del establecimiento en diciembre, cuando podría albergar hasta 5,100 privados de libertad.
Según el Ministerio de Justicia y Paz, la puesta en funcionamiento de la prisión permitiría reducir la sobrepoblación penitenciaria del 59 % actual al 15 %, equivalente a una disminución de 44 puntos porcentuales. El CACCO fue construido dentro del complejo penitenciario La Reforma, ubicado en San Rafael de Alajuela, sobre una superficie aproximada de 91,000 metros cuadrados y con una inversión de ₡16,774 millones (unos $36.7 millones).
