¿Se retirará Irán del Mundial 2026 por la guerra?
La escalada del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel ha trasladado la tensión geopolítica al ámbito deportivo, a poco más de tres meses del inicio del Mundial 2026. La posible retirada de la selección iraní, ya clasificada para el torneo, abre distintos escenarios para la FIFA, que van desde sanciones económicas hasta la eventual sustitución del equipo.
El presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, reconoció que el actual contexto bélico hace “poco probable” vivir el Mundial con normalidad y dejó en manos de los dirigentes deportivos la decisión final sobre la participación del combinado nacional.
¿Qué ocurre si Irán decide no jugar?
El reglamento del Mundial 2026 contempla la retirada de una selección en su artículo 6. Si Irán anuncia su renuncia con más de 30 días de antelación al inicio del torneo, previsto para el 11 de junio, la Comisión Disciplinaria podría imponer una multa mínima de 250.000 francos suizos (unos 323.000 dólares). Si la decisión se toma con menos de 30 días, la sanción ascendería a al menos 500.000 francos suizos.
Además, la Federación Iraní debería reembolsar los fondos recibidos para la preparación del torneo. El Consejo de la FIFA aprobó en diciembre otorgar 1,5 millones de dólares a cada selección clasificada para gastos preparatorios, así como 10,5 millones por disputar el Mundial. También podrían aplicarse sanciones adicionales, como la exclusión de futuras competiciones.
¿Podría ser sustituida?
El reglamento establece que, en caso de retirada o exclusión, la FIFA decidirá a su discreción si sustituye a la federación afectada. Si se mantiene el cupo asignado a la Confederación Asiática (8.5 plazas), Irak sería la selección mejor posicionada para ocupar el lugar, tras haber alcanzado la repesca internacional.
A lo largo de la historia de los Mundiales, varias selecciones han sido sustituidas por renuncias de última hora, como ocurrió en 1930 y 1950.
¿Y si decide participar?
La participación iraní ya había generado fricciones diplomáticas, dado que ciudadanos de ese país tienen restricciones para ingresar a Estados Unidos por motivos de seguridad. No obstante, se otorgaron visados a jugadores y oficiales, aunque no a los aficionados.
Irán eligió Tucson, Arizona, como campamento base. El equipo, dirigido por Amir Ghalenoei, está encuadrado en el Grupo G y tiene previsto jugar el 15 de junio contra Nueva Zelanda en Los Ángeles, el 21 frente a Bélgica en la misma sede y el 26 ante Egipto en Seattle.
El conflicto bélico añade un nuevo componente de incertidumbre en materia de seguridad y logística. Andrew Giuliani, jefe del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial 2026, señaló que el enfoque inmediato está en la situación internacional, mientras que el embajador iraní en Kenia advirtió que una guerra prolongada podría poner en peligro la participación del equipo.
La decisión final, tanto deportiva como política, podría tener implicaciones significativas no solo para la selección iraní, sino para la organización y seguridad del mayor evento futbolístico del planeta.
