A 21 días de la toma de posesión, el gobierno no colaboran para iniciar la transición
El proceso de transición hacia el nuevo gobierno del Partido Nacional continúa sin avances formales, pese a que restan apenas 21 días para que concluya la administración del Partido Libertad y Refundación (Libre).
Representantes del equipo entrante aseguran que no ha existido ninguna coordinación oficial con el Ejecutivo saliente para iniciar el traspaso ordenado del poder.
Según dirigentes nacionalistas, la falta de acercamientos responde a supuestas instrucciones internas emitidas por la excandidata presidencial Rixi Moncada, quien habría pedido a la militancia oficialista no facilitar el proceso.
La designada presidencial electa, María Antonieta Mejía Sánchez, afirmó que la transición se encuentra paralizada por decisión de Libre.
“Nosotros anhelábamos una transición en paz, con responsabilidad y en debida forma, pero ustedes escucharon a la candidata Rixi Ramona Moncada instruir a los funcionarios para que no se diera tal transición; hasta el día de hoy no se ha dado”, declaró Mejía.
Promesa incumplida
La designada recordó que la presidenta Xiomara Castro aseguró el pasado 24 de diciembre que aceptaría los resultados una vez el Consejo Nacional Electoral (CNE) emitiera la declaratoria oficial del ganador en el nivel presidencial. El Partido Nacional sostiene que ha respetado ese compromiso, pero que el gobierno saliente no ha dado instrucciones para facilitar el traspaso.
“Esperábamos que instruyera a sus empleados y funcionarios para hacer la transición de manera responsable; lamentablemente no ha sido así y creemos que vamos a llegar al traspaso de mando sin transición”, añadió Mejía.
Desde la declaratoria oficial del CNE, que proclamó ganador al nacionalista Nasry Juan Asfura Zablah, no se ha producido ningún contacto formal entre ambas partes, según confirmó el equipo del presidente electo.
Toma de posesión con austeridad
El Partido Nacional también confirmó que la ceremonia de investidura no se realizará en el Estadio Nacional José de la Paz Herrera, como ha sido tradición. La decisión responde a un enfoque de austeridad impulsado por Asfura, quien busca evitar gastos elevados en un acto protocolario.
“‘Papi’ sigue siendo ‘Papi’. Aunque será el presidente de todos los hondureños, no es un hombre que derrocha dinero. Esta decisión refleja austeridad y también la necesidad de cuidar cada centavo cuando no se ha recibido una transición”, señaló Mejía.
Sobre los invitados internacionales y nacionales que asistirán a la toma de posesión, la designada presidencial adelantó que será “una sorpresa” y que el evento se desarrollará con solemnidad.
