BCH muestra primeros avances bajo la dirección de Roberto Lagos


La conducción del Banco Central de Honduras (BCH) bajo Roberto Lagos comienza a mostrar cambios visibles en la estabilidad financiera del país. A pocos meses de asumir el cargo, la institución ha puesto en marcha acciones orientadas a corregir desequilibrios acumulados y a recuperar la confianza de los agentes económicos, tanto dentro como fuera del territorio nacional.

El reciente informe de Perspectivas de la Economía Mundial del Fondo Monetario Internacional, correspondiente a abril de 2026, advierte que el crecimiento global será más lento este año y que la inflación seguirá presionando a las economías. Sin embargo, el organismo prevé un mejor panorama para 2027, lo que abre una ventana de oportunidad para países que logren fortalecer sus fundamentos macroeconómicos.

Desafíos heredados y medidas correctivas

La nueva administración del BCH recibió un escenario complejo: presiones inflacionarias derivadas de una emisión monetaria acelerada, dificultades para acceder a divisas, tasas de interés elevadas y un nivel patrimonial por debajo de los parámetros recomendados. Ante ello, el banco central puso en marcha un conjunto de medidas para estabilizar el sistema.

Entre las acciones adoptadas destaca un programa para moderar la liquidez, cuyo costo ronda los 700 millones de lempiras y fue financiado con recursos propios. También se avanzó en un plan para eliminar restricciones en el mercado cambiario y se impulsó la reducción de tasas de interés para nuevos créditos, con el fin de dinamizar la actividad económica.

Resultados: más reservas, menor depreciación y control monetario

Los primeros efectos ya son visibles. Al 23 de abril de 2026, las reservas internacionales netas aumentaron en 1,039 millones de dólares, alcanzando un nivel histórico de 11,345 millones. Este fortalecimiento brinda mayor capacidad para enfrentar choques externos y estabilizar el tipo de cambio.

La depreciación del lempira también se ha moderado: el deslizamiento acumulado es de 0.80 %, por debajo del 1.37 % registrado el año anterior. Asimismo, el crecimiento de la emisión monetaria se redujo de 16.5 % a 7.3 %, lo que contribuyó a contener la inflación. Según estimaciones técnicas, sin estas intervenciones el índice de precios habría rondado el 4.4 %.

Perspectivas: resiliencia y crecimiento moderado

Las proyecciones apuntan a que la economía hondureña mantendrá un ritmo de expansión entre 3.0 % y 4.0 % en 2026 y 2027. Este desempeño estaría impulsado principalmente por la demanda interna, con un mayor dinamismo del consumo privado y una recuperación gradual de la inversión.

Advertencias sobre obras hospitalarias inconclusas

En paralelo, el diputado Carlos Aspra volvió a llamar la atención sobre los problemas derivados de la falta de planificación en la construcción de hospitales durante la administración anterior. Según explicó, varios contratos fueron ejecutados sin contar con el presupuesto necesario, lo que dejó múltiples proyectos a medio camino.

Aspra señaló que el Estado deberá asumir ahora los costos para completar estas obras, lo que implicará nuevas presiones financieras y dificultades para equipar y dotar de personal a los centros de salud. Afirmó que la situación se repite en todos los hospitales heredados, que presentan carencias estructurales y presupuestarias.

El legislador advirtió que será necesario evaluar si estos establecimientos podrán operar plenamente o si deberán habilitarse por etapas, debido a las limitaciones actuales.


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