DHS vincula migración hondureña con impacto de $5.8 mil millones
El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) afirmó este lunes que, durante la administración del expresidente Joe Biden, el 5 % de todos los hondureños ingresó de manera ilegal a territorio estadounidense, señalando además que este fenómeno habría tenido un impacto económico de 5.8 mil millones de dólares.
A través de sus redes sociales, la entidad estadounidense publicó un mensaje en el que sostiene que las remesas enviadas por hondureños representan el 27 % de la economía de Honduras y que la migración irregular “socava la prosperidad económica de Estados Unidos”.
El comunicado también afirma que “cuatro años desastrosos de fronteras abiertas” permitieron el ingreso masivo de migrantes y asegura que bajo el liderazgo del presidente Donald Trump y la secretaria de Seguridad Nacional se están adoptando medidas para frenar esa situación.
Mass illegal migration is undermining AMERICAN ECONOMIC PROSPERITY.
— Homeland Security (@DHSgov) February 23, 2026
Four disastrous years of wide open borders under the Biden administration allowed 5% of ALL Hondurans to illegally enter our nation.
Many of these Hondurans sent remittances back home — making up 27% of the… pic.twitter.com/rFC7NEkBR1
Economista cuestiona cifras
En reacción a estas declaraciones, el economista hondureño Julio Raudales calificó los datos como erróneos y consideró que forman parte de una campaña política.
Raudales señaló que históricamente el flujo migratorio mexicano hacia Estados Unidos ha sido mayor y destacó que las remesas constituyen un sostén clave para la economía hondureña. No obstante, consideró que el mensaje debe interpretarse como un llamado a Honduras para atender las causas estructurales que impulsan la migración, como la falta de empleo y oportunidades.
El analista subrayó que Estados Unidos tiene el derecho soberano de ajustar sus políticas migratorias, pero insistió en que Honduras debe trabajar en generar condiciones que reduzcan la migración irregular, aspirando a modelos como el de Costa Rica, donde la salida masiva de ciudadanos no es una constante.
