Incendios en Chile dejan al menos 15 muertos y más de 50.000 evacuados
Una cadena de incendios forestales descontrolados arrasa este domingo vastas zonas del sur de Chile, dejando al menos 15 personas fallecidas y obligando a evacuar a más de 50.000 habitantes, según el balance preliminar de las autoridades.
Los siniestros avanzan en pleno verano austral, impulsados por altas temperaturas, sequedad extrema y fuertes vientos, condiciones que han dificultado el trabajo de los bomberos que combaten 14 focos activos en las regiones de Ñuble y Biobío, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago.
“Estamos enfrentando un cuadro complejo”, advirtió el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, al confirmar que varias zonas pobladas fueron arrasadas durante la madrugada.
El ministro de Seguridad, Luis Cordero, detalló que la mayoría de las víctimas se concentran en la región del Biobío.
Las localidades de Penco y Lirquén, en el área metropolitana de Concepción, sufrieron los mayores daños. Viviendas completas quedaron reducidas a escombros, constató un periodista de AFP en el lugar.
“A las dos y media de la madrugada, el fuego estaba descontrolado. Había un remolino que se comió las casas”, relató Matías Cid, un joven de 25 años de Villa Italia, en Penco.
La velocidad de las llamas fue tal que, según dijo, “si nos quedábamos 20 minutos más, nos moríamos calcinados”.
El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, confirmó que 14 personas murieron calcinadas solo en ese municipio.
En Lirquén, el panorama es igualmente devastador.
“No quedó nada parado”, describió Alejandro Arredondo, vecino de 57 años, quien explicó que muchos lograron salvarse huyendo hacia la playa mientras el fuego avanzaba “en segundos”.
El director regional de Conaf en Biobío, Esteban Krause, afirmó que el incendio está “absolutamente descontrolado” y que las condiciones climáticas previstas —temperaturas superiores a 30°C y vientos intensos— complican aún más las labores de contención.
Unos 3.700 bomberos trabajan en la zona.
El presidente Gabriel Boric decretó durante la madrugada el estado de catástrofe en Ñuble y Biobío, lo que permite que las Fuerzas Armadas asuman el control operativo en ambas regiones.
“Todos los recursos están disponibles”, aseguró el mandatario en una publicación en X, antes de anunciar su desplazamiento a la zona afectada.
Chile ha enfrentado en los últimos años una creciente ola de incendios forestales, especialmente en la zona centro-sur.
El 2 de febrero de 2024, múltiples focos simultáneos en Viña del Mar dejaron 138 muertos y 16.000 damnificados, en un caso que la fiscalía atribuyó a incendios provocados intencionalmente por bomberos y brigadistas.
