Irán restablece el cierre del estrecho de Ormuz tras mantener EE UU el bloqueo a sus puertos
Irán volvió a clausurar este sábado el estrecho de Ormuz, apenas horas después de haber permitido un tránsito limitado, al considerar que Estados Unidos no dio ningún paso para levantar el bloqueo impuesto a los puertos iraníes. La decisión revirtió el breve respiro que había generado expectativas de distensión en la región y en los mercados energéticos.
Un retroceso tras un intento de apertura
El viernes, Teherán había autorizado el paso de un número reducido de petroleros y embarcaciones comerciales, un gesto que Washington interpretó como una señal de avance en las negociaciones para un acuerdo más amplio. Sin embargo, el mando militar iraní afirmó que Estados Unidos mantuvo “acciones de piratería bajo el pretexto del bloqueo”, lo que llevó a restaurar el control total sobre la vía marítima.
Según las autoridades iraníes, la situación vuelve al punto previo a la reapertura: Ormuz queda bajo vigilancia estricta y sin garantías de libre tránsito.
Impacto inmediato en el tráfico marítimo
Datos de MarineTraffic mostraron que, durante la madrugada, algunos buques habían iniciado lentamente su recorrido por el estrecho. Hacia las 09:00 GMT, al menos dos embarcaciones dieron marcha atrás ante la incertidumbre.
Incluso un crucero —el Celestyal Discovery, sin pasajeros— logró cruzar entre Dubái y Mascate, algo que no ocurría desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero.
Antes del conflicto, alrededor de 120 barcos transitaban diariamente por esta ruta, clave para el flujo global de petróleo y gas.
Washington mantiene su postura
Tras la reapertura parcial del viernes, el presidente estadounidense Donald Trump sostuvo que el bloqueo a los puertos iraníes seguiría vigente mientras continúen las negociaciones. También señaló que la medida podría prolongarse si no se alcanza un acuerdo.
El mando central estadounidense informó que 21 embarcaciones han obedecido órdenes de regresar a territorio iraní desde el inicio del bloqueo.
En Irán, sectores conservadores criticaron la breve reapertura. El diario Kayhan calificó la decisión como una concesión prematura que permitiría a Estados Unidos recuperar ventaja en plena confrontación.
Mercados en alerta
La reanudación del tráfico el viernes había provocado una caída significativa en los precios del petróleo, dado que por Ormuz circula cerca del 20% del crudo y del gas natural licuado del planeta. El nuevo cierre vuelve a introducir volatilidad en los mercados energéticos.
Pakistán intensifica contactos diplomáticos
Mientras tanto, Islamabad movió fichas en el tablero regional.
El jefe del Estado Mayor pakistaní, mariscal Asim Munir, concluyó una visita de tres días a Irán, donde sostuvo reuniones con altos funcionarios. Paralelamente, el primer ministro Shehbaz Sharif terminó una gira por Arabia Saudita, Catar y Turquía, en un intento de apoyar los esfuerzos de mediación.
Trump declaró el viernes que un acuerdo de paz estaba “muy cerca” y aseguró que Irán había aceptado entregar su uranio enriquecido, un punto que Teherán negó de inmediato.
Líbano entra en una fase de transición
En el frente libanés, miles de desplazados comenzaron a regresar a sus hogares tras el inicio del cese de hostilidades entre Israel y Hezbolá, vigente desde la medianoche del viernes. El conflicto dejó cerca de 2.300 muertos en territorio libanés y obligó a más de un millón de personas a abandonar sus viviendas.
El ejército israelí mantiene presencia en una franja de diez kilómetros dentro de Líbano.
Trump afirmó que Estados Unidos ha prohibido a Israel reanudar los bombardeos en ese país.
El presidente libanés, Joseph Aoun, aseguró que su gobierno trabaja en un “acuerdo permanente” con Israel que preserve los derechos territoriales del país. Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que la ofensiva contra Hezbolá no ha concluido y que aún quedan “amenazas” por atender.
