Redondo despilfarró 56 millones en comidas en el Congreso
La administración del Congreso Nacional presidida por Luis Redondo gastó más de 56.3 millones de lempiras en alimentos y bebidas entre enero de 2022 y septiembre de 2025, según registros del Portal Único de Transparencia revisados por ICN Digital. Los datos muestran compras constantes para sesiones del pleno, reuniones de comisiones, actividades administrativas y atención a la prensa.
Gasto millonario en comida
Los informes detallan adquisiciones que incluyen semitas, bollitos, galletas, café, té, leche deslactosada, burritas, baleadas, tacos y comidas completas, con facturas que en algunos casos superan los 25,000 lempiras solo en bebidas calientes. También se registran pagos de más de 100,000 lempiras por servicios de alimentación en una sola actividad.

Entre las compras más llamativas figuran:
- 46,000 lempiras en burritas
- 55,000 lempiras por 600 baleadas
- 48,750 lempiras por 375 libras de café
- 103,000 lempiras por 660 platos de comida
- Adquisición de un lechón preparado y múltiples órdenes de panadería y botanas
Incremento sostenido por año
El gasto en alimentos aumentó progresivamente:
- 2022: 11 millones de lempiras
- 2023: 16.6 millones
- 2024: 17.4 millones (el pico más alto)
- 2025: 11.3 millones hasta septiembre, superando ya el total de 2022
Este nivel de ejecución se dio pese a la baja actividad legislativa. Un informe de la ASJ señala que durante la gestión de Redondo el Congreso sesionó en promedio 31 días por año y nunca logró reunir a los 128 diputados propietarios.

Un gasto que contrasta con la realidad del país
El desembolso millonario ocurre en un contexto donde, según el INE, 60.1 % de los hondureños vive en pobreza y 38.3 % en pobreza extrema. Aunque administraciones anteriores también realizaron gastos elevados —el Congreso bajo Mauricio Oliva destinó más de 41.2 millones en alimentos—, las cifras del período 2022-2025 muestran un incremento considerable.
¿Habrá cambios en la nueva administración?
Hasta ahora, el Congreso dirigido por Tomás Zambrano no ha anunciado medidas para reducir este rubro. Sin embargo, se informó que ya no se permitirá el consumo de alimentos dentro del hemiciclo, al considerar que ese espacio no está destinado para desayunos, almuerzos o cenas durante las sesiones.
El análisis de las facturas evidencia un patrón de gasto sostenido y creciente que vuelve a colocar bajo escrutinio el uso de fondos públicos en el Poder Legislativo.

