Rescatan a un jaguar que era mantenido como mascota en Catacamas, Olancho
Un operativo interinstitucional permitió el rescate de un jaguar (Panthera onca) que era mantenido como mascota en una vivienda de la aldea El Pataste, en el municipio de Catacamas, Olancho, confirmaron autoridades ambientales y de seguridad.
En la acción participaron elementos de las Fuerzas Armadas de Honduras (FFAA), la Fiscalía Especial del Medio Ambiente (FEMA) y el Instituto de Conservación Forestal (ICF), luego de recibir una denuncia sobre la presencia del felino en cautiverio.
Un ejemplar de seis meses en una jaula
Según los reportes, el jaguar —de aproximadamente seis meses de edad— se encontraba dentro de una jaula en el patio de la vivienda, sin ningún tipo de documentación que acreditara su tenencia legal.
Tras aplicar los protocolos de contención, debido a que se trata de un felino grande y potencialmente agresivo, el animal fue colocado en una caja de madera y trasladado al Comando de Apoyo al Manejo de Ecosistemas y Ambiente (C‑9), donde recibirá una evaluación médica completa.
Proceso de regresión conductual y futura liberación
Las autoridades informaron que el ejemplar iniciará un proceso de regresión conductual, etapa necesaria para eliminar comportamientos adquiridos en cautiverio y prepararlo para su reinserción en su hábitat natural.
El jaguar es el felino más grande de Honduras y una especie emblemática de la fauna nacional, presente en bosques y áreas protegidas como la Mosquitia, donde cumple un rol clave en el equilibrio ecológico.
Otros animales encontrados en la vivienda
Durante la inspección, los agentes también hallaron:
- Dos loros
- Un mono cara blanca
- Una serpiente pitón
Estos ejemplares quedaron bajo depósito temporal mientras continúan las investigaciones para determinar cómo llegaron al lugar y quiénes participaron en su extracción del medio silvestre.
Tenencia ilegal de fauna: un delito ambiental
Las autoridades recordaron que en Honduras la captura, posesión, tráfico o comercialización de fauna silvestre sin autorización constituye un delito ambiental, especialmente cuando se trata de especies protegidas o en peligro de extinción.
Las sanciones pueden incluir:
- Procesos penales
- Multas
- Decomiso de los animales
- Responsabilidad por daños a la biodiversidad
