Triángulo Norte y EE UU preparan $10.000 millones para transformar el sector energético
En un esfuerzo por dinamizar la industria y asegurar el suministro eléctrico para la próxima década, los gobiernos del Triángulo Norte y Estados Unidos avanzan en un ambicioso paquete de inversión valorado en $10,000 millones, destinado a modernizar y ampliar la infraestructura energética de la región.
La iniciativa, que forma parte de una agenda conjunta para fortalecer la competitividad y atraer nuevas plantas manufactureras, contempla proyectos de generación, transmisión y energías renovables. Fuentes involucradas en las negociaciones señalan que el objetivo es garantizar que El Salvador, Guatemala y Honduras dispongan de la capacidad necesaria para sostener el crecimiento industrial que se proyecta en los próximos años.
Además de la expansión de la red eléctrica, el plan busca reducir los costos de producción, mejorar la estabilidad del sistema y crear condiciones más favorables para la inversión extranjera. Washington ha reiterado que el fortalecimiento energético es clave para impulsar el nearshoring y generar empleo en la región.
Los gobiernos centroamericanos, por su parte, consideran que esta apuesta conjunta representa una oportunidad histórica para modernizar un sector que enfrenta altos niveles de demanda, infraestructura envejecida y desafíos climáticos cada vez más frecuentes.
Aunque aún se afinan detalles técnicos y financieros, las partes esperan que los primeros proyectos comiencen a ejecutarse en el corto plazo, marcando un nuevo capítulo en la cooperación energética entre Estados Unidos y el Triángulo Norte.
