Trump exige a Venezuela romper con Rusia y China para reactivar su negocio petrolero
La administración del presidente Donald Trump ha intensificado su presión sobre el régimen venezolano, encabezado interinamente por Delcy Rodríguez, imponiendo condiciones estrictas para permitir que el país sudamericano reanude la producción y venta masiva de petróleo.
Según la cadena de noticias estadounidense ABC, que cita fuentes cercanas al plan de la Casa Blanca, las exigencias de Washington son claras: Venezuela debe romper todos los lazos económicos y expulsar a China, Rusia, Irán y Cuba de su territorio.
Como segunda condición, el gobierno de Trump exige que Venezuela acepte una alianza exclusiva con Estados Unidos para la producción de petróleo, otorgando prioridad total a las refinerías estadounidenses en la compra de crudo pesado.
El Secretario de Estado, Marco Rubio, informó a legisladores en una sesión privada que Estados Unidos tiene una ventaja estratégica debido a que los buques cisterna de Venezuela se encuentran actualmente al límite de su capacidad.
Según estimaciones de Rubio, Caracas cuenta con apenas un par de semanas antes de declararse en insolvencia financiera si no logra vender sus reservas de crudo.
Por su parte, el presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, Roger Wicker, confirmó en una entrevista exclusiva con ABC News que la estrategia estadounidense no contempla, por el momento, el despliegue de tropas.
“La intención del gobierno es controlar el petróleo, tomar el mando de los barcos y los buques cisterna. Ninguno de ellos irá a La Habana”, afirmó Wicker, citado por ABC.
El control de los ingresosTrump reforzó esta postura a través de sus redes sociales, anunciando que las “autoridades interinas” de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos para ser vendidos a precio de mercado.
Trump subrayó que los fondos resultantes serán controlados por su administración para “garantizar que se utilicen en beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos”.
“No se trata de botas sobre el terreno… Eso simplemente no es parte del plan”, aclaró el senador Wicker, enfatizando que la presión es estrictamente económica y logística.
Esta medida se suma al “bloqueo total y completo” de todos los petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela, ordenado por Trump el mes pasado, con el objetivo de ejercer el máximo apalancamiento sobre los elementos restantes del poder en el país caribeño.
