Bangladesh condena a muerte a la ex primera ministra por crímenes contra la humanidad
En un veredicto altamente polémico, el tribunal de Crímenes Internacionales de Bangladesh (ICT, por sus siglas en inglés) ha condenado a muerte a la ex primera ministra Sheikh Hasina, junto al exministro del Interior Asaduzzaman Khan Kamal, por crímenes contra la humanidad durante la brutal represión de unas protestas estudiantiles en julio y agosto de 2024.
El tribunal halló culpables a Hasina y a Kamal por varios cargos —incluyendo incitación a la violencia, dar órdenes de matar y no impedir atrocidades—, tras un juicio en el que se les atribuye la responsabilidad de un violento operativo contra manifestantes que procuraban derrocar su gobierno.
Un juez del tribunal, Golam Mortuza Mozumder, leyó la sentencia ante una sala repleta, declarando que se habían cumplido “todos los elementos que constituyen crímenes contra la humanidad”.
Hasina, de 78 años, actualmente reside en la India en condición de exiliada, después de haber huido en agosto de 2024 cuando estalló una revuelta generalizada que puso fin a sus 15 años en el poder.
Desde su exilio, Hasina ha definido el juicio como “politizado” y el tribunal como “amañado”, acusando al gobierno interino de falta de legitimidad democrática.
El fiscal jefe, Tajul Islam, había solicitado la pena máxima, argumentando que las muertes durante la revuelta (estimadas por la ONU en hasta 1,400) deben recibir una sanción ejemplar.
En contraste, el exjefe de policía Chowdhury Abdullah Al-Mamun, otro de los procesados, recibió una condena de cinco años en prisión tras confesar y colaborar con el tribunal.
El fallo se produce en un momento de gran tensión política en Bangladesh, con el país dividida y en vísperas de unas nuevas elecciones previstas para febrero de 2026 bajo la administración interina liderada por el Nobel Muhammad Yunus.
