China reafirma su objetivo de unificación de Taiwán durante encuentro con líder opositora
*** La líder delKMT subrayó ante Xi que ambas partes deben “superar la confrontación política” y buscar mecanismos que permitan estabilizar la relación.
En un gesto político poco habitual y cargado de simbolismo, el presidente chino, Xi Jinping, recibió en Pekín a Cheng Li-wun, presidenta del opositor Kuomintang (KMT) de Taiwán, a quien transmitió que la integración entre ambos pueblos es, a su juicio, un rumbo “inevitable” en la historia. La visita marca el contacto de más alto nivel entre el KMT y el gobierno chino en una década.
Cheng, quien encabeza una formación tradicionalmente más abierta al diálogo con Pekín, pidió reducir tensiones y apostó por un clima que “evite un conflicto armado”, en un momento en que la relación entre China y Taiwán atraviesa uno de sus periodos más delicados.

Un mensaje firme desde Pekín
Durante la reunión, Xi sostuvo que la relación entre los habitantes de ambos lados del estrecho “avanza hacia una mayor cercanía” y que ese proceso no se detendrá. Según el mandatario, la unificación forma parte de una trayectoria histórica que, en su visión, terminará por consolidarse.
El gobierno chino mantiene su postura de que Taiwán es parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para lograr la reunificación. En los últimos años, Pekín ha incrementado la presencia de aviones y buques militares alrededor de la isla, además de reforzar su presión diplomática.
Cheng pide bajar el tono y evitar la confrontación
Tras el encuentro, Cheng declaró que oponerse a la independencia formal de Taiwán es, desde su perspectiva, una vía para impedir una guerra. No obstante, también subrayó ante Xi que ambas partes deben “superar la confrontación política” y buscar mecanismos que permitan estabilizar la relación.
Su visita ha generado debate dentro de Taiwán, donde sectores críticos la acusan de mostrarse demasiado cercana a Pekín. El actual gobierno taiwanés, liderado por el Partido Democrático Progresista (PDP), mantiene una postura más firme frente a China y defiende la soberanía de la isla, lo que ha tensado aún más el vínculo bilateral desde 2016.
Un contexto de creciente presión militar
Pekín considera al presidente taiwanés Lai Ching-te como un dirigente con aspiraciones separatistas. En paralelo, China ha intensificado maniobras militares alrededor de la isla, enviando aeronaves y navíos de guerra con frecuencia, lo que ha elevado las alertas en la región y entre aliados internacionales de Taipéi.
Un viaje que reabre viejas discusiones internas
La presencia de Cheng en China continental ha reactivado el debate sobre el papel del KMT en la política exterior taiwanesa. Sus detractores sostienen que su acercamiento a Pekín podría debilitar la posición de la isla en un momento de alta tensión. Sus simpatizantes, en cambio, ven la visita como un intento de reducir riesgos y abrir canales de comunicación.
