EEUU critica a Ortega por perpetuarse en el poder: “No fue elegido para una dinastía vitalicia
El Gobierno de Estados Unidos condenó este 10 de enero al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que cumple 19 años consecutivos en el poder, al que calificó de “brutal dictadura” y acusó de haber instaurado una dinastía familiar ilegítima en Nicaragua.
“Hoy, la brutal dictadura Murillo-Ortega ‘celebra’ 19 años de lo que debía haber sido un mandato democrático de cinco años”, afirma el pronunciamiento de la Oficina para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado. La declaración recuerda que en 2006 los nicaragüenses eligieron a un presidente, “no a una dinastía ilegítima vitalicia”, en alusión directa a la concentración del poder en manos del matrimonio Murillo-Ortega.
La Oficina para el Hemisferio Occidental subraya que la permanencia indefinida de Ortega en el poder ha sido posible gracias a la manipulación de las instituciones y a reformas constitucionales impuestas a la fuerza. “Reescribir la Constitución y aplastar a la disidencia no borrarán las aspiraciones de los nicaragüenses de vivir libres de la tiranía”, advierte el comunicado, que retrata al régimen como un sistema autoritario sostenido por la represión.
Estados Unidos acusa al régimen de haber sustituido la democracia por un modelo de control absoluto. “La concentración del poder ha socavado las libertades fundamentales y destruido los contrapesos institucionales”, señala el texto, en una crítica directa al desmantelamiento del Estado de derecho en Nicaragua.
El pronunciamiento llega en medio del estado de alerta que el régimen ha desplegado tras la captura de su aliado, el mandatario venezolano Nicolás Maduro.
“La violencia del Estado, la censura y el encarcelamiento de la disidencia no podrán silenciar el deseo de libertad del pueblo nicaragüense”, enfatiza la Oficina para el Hemisferio Occidental, que reitera que las aspiraciones democráticas de la ciudadanía “no pueden ser eliminadas por decretos ni por la fuerza”.
El comunicado representa una de las críticas más duras emitidas por Estados Unidos y se enmarca en el aniversario del regreso de Ortega al poder en 2007. Desde entonces, el dictador ha consolidado un régimen familiar, colocando a Rosario Murillo como copresidenta y otorgando cargos estratégicos a sus hijos.
Para Washington, estos 19 años continuos en el poder evidencian la transformación de Nicaragua en una dictadura dinástica. “Los nicaragüenses votaron por un presidente, no por una monarquía de facto”, insiste el comunicado, que deja claro que el régimen carece de legitimidad democrática.(Despacho505)
