Inauguran tres hospitales sin terminar en Nicaragua


Con la reciente apertura del nuevo Hospital Héroes de Las Segovias, en Ocotal, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo continuó la inauguración de obras públicas que tenían varios años de retraso, pero que al momento de su apertura no estaban terminadas.

Hasta el primer semestre de 2025, el hospital de Ocotal registraba el 82.3% de avance acumulado, según el Informe de Ejecución Presupuestaria enero-junio 2025, publicado por el Ministerio de Hacienda. Sin embargo, tres meses después, a finales de septiembre, el régimen ordenó el traslado de los pacientes que estaban en el viejo Hospital Alfonso Moncada Guillén al nuevo centro asistencial.

Al momento de la inauguración, realizada el 5 de octubre de 2025, la obra tenía tres años y ocho meses de retraso. La construcción inició en 2018 y estaba previsto que terminara en 2021, pero se extendió hasta 2025. 

Otra obra inaugurada inconclusa y a destiempo es el Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Argüello (Heodra), en León. Su construcción inició en 2019 y estaba previsto que finalizara en 2022. Sin embargo, fue inaugurado tres años más tarde, el 21 de septiembre de 2025, y —según pobladores de esa ciudad— se llevó a cabo de manera apresurada “por órdenes de arriba”. 

Al momento de la inauguración del hospital de León solo había sido habilitada el área de consulta externa, por lo que el centro asistencial más grande del país comenzó operaciones a cuentagotas. 

El Ministerio de Salud (Minsa) justificó los retrasos en la construcción del hospital de León, señalando una serie de contratiempos en la adquisición de materiales y equipos médicos, problemas de liquidez financiera y dificultades de contratación de personal especializado para la instalación de equipos médicos.

El Hospital Departamental Jacinto Hernández, en Nueva Guinea, Región Autónoma del Caribe Sur, fue inaugurado el 30 de mayo de 2025, como un “homenaje a las victoriosas madres nicaragüenses”, indicó la prensa oficialista. Sin embargo, el Informe de Ejecución Presupuestaria enero-junio 2025 revela que hasta el primer semestre del año dicha obra alcanzó el 84.9% de avance. De tal manera que fue abierta al público sin estar concluida. 

Para la construcción y equipamiento del hospital de Nueva Guinea, el régimen tardó cuatro años. La obra inició en 2022 y fue abierta al público en 2025.

Obras con años de retraso

Entre los grandes proyectos que llevan varios años de retraso está la ampliación de la pista Juan Pablo II, rebautizada como Héroes de la Insurrección. Para este proyecto, el régimen obtuvo en 2017 un aporte de 105.5 millones de dólares del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y un crédito de 136 millones de dólares del Banco Europeo de Inversiones (BEI). La Alcaldía de Managua por su parte, ofreció un aporte de 33.4 millones de dólares para completar los 275 millones en que está calculada la obra.

Los primeros trabajos comenzaron formalmente en septiembre de 2019 y se esperaba que concluyera en cuatro años. Sin embargo, el proyecto no avanzó mucho en los primeros años. El BCIE hizo su primer desembolso el 31 de julio de 2020, pero las obras no reiniciaron sino hasta agosto de 2023. Dos años después solamente el paso a desnivel ‘Comandante Julio Buitrago Urroz’, ubicado en el sector conocido como La Robelo, en la carretera Norte, ha sido terminado. Su inauguración, sin embargo, fue pospuesta en más de tres ocasiones.

Según el Informe de Ejecución Presupuestaria enero-junio 2025, la rehabilitación de la Pista Juan Pablo II y construcción de pasos a desnivel en la ciudad de Managua, registran un 66.2% de ejecución física acumulada. Esta baja ejecución obedece a que el régimen está a la espera de la “no objeción del banco BEI”, a que priorizaron la construcción de cauces y paso a desnivel y a que una parte de los recursos todavía no han sido adjudicados. 

Otro proyecto que lleva al menos tres años de retraso es el Reemplazo y Equipamiento del Hospital Regional Nuevo Amanecer de la Región Autónoma Costa Caribe Norte, ubicado en Bilwi, cuya construcción inició en 2019 y estaba previsto que concluyera en 2022. Sin embargo, hasta el primer semestre de 2025 apenas registraba un 54.4% de avance, según el Informe de Ejecución Presupuestaria enero-junio 2025.

Durante el primer año de ejecución, la construcción del hospital de Bilwi  avanzó menos del 1%, al año siguiente el régimen argumentó atrasos causados por el paso de los huracanes Eta e Iota, y en los cinco años siguientes la obra continuó avanzando lentamente. En 2024 —inclusive— se mencionó que estaría concluida en septiembre de 2025.

No obstante, la construcción y equipamiento del hospital de Bilwi continuará en el año 2026, para lo cual el Ministerio de Salud destinó 732.5 millones de córdobas en el Presupuesto General de la República 2026, presentado en la Asamblea Nacional.

Propiedades confiscadas disfrazadas de “obras públicas”

Las únicas “obras públicas” que el régimen ha inaugurado con celeridad en 2025, son aquellas ejecutadas en propiedades confiscadas a ciudadanos opositores u organizaciones no gubernamentales. En estos casos, mayormente han invertido en pintura y mobiliario.

Entre las propiedades confiscadas que después fueron inauguradas como obras públicas está la Academia Nacional de Idiomas “Héroe Brian Wilson”, instalada en una propiedad confiscada a los Frailes Menores Franciscanos, que se ubica a unos 100 metros del residencial Lomas del Valle, en Managua. Fue inaugurado por la dictadura Ortega-Murillo el 21 de octubre de 2025.

De igual forma sucedió con la filial de la Cruz Blanca, en el municipio de San Rafael del Sur, Managua, instalada en una casa confiscada al opositor Henry Briceño. En este caso, al régimen le tomó cuarenta días para ejecutar el robo de la vivienda, pintarla e inaugurarla el 10 de enero de 2025 como un logro del Gobierno.

Asimismo fue inaugurado en mayo de 2025 un centro de capacitación de emprendedores, denominado “La Sandino”, en las oficinas del Centro para la Promoción, Investigación y Desarrollo Rural y Social (Cipres), que fueron confiscadas en marzo de 2025. 

Un reportaje publicado por CONFIDENCIAL indica que, solo en lo que va de 2025, la dictadura ha “vendido” como obras públicas 19 inmuebles confiscados a organizaciones y periodistas. 

Esta cifra incluye un subregistro porque hay organizaciones que prefieren no denunciar por temor a más represalias. Además, otras propiedades son traspasadas a instituciones estatales sin revelar detalles, como ocurre con los bienes entregados al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).


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