Informe internacional alerta sobre capacitación rusa a comunicadores en América Latina
Un reporte presentado en Estados Unidos encendió nuevas alertas sobre la influencia mediática de Rusia en América Latina, al revelar que comunicadores e influenciadores de al menos ocho países, entre ellos Nicaragua, han recibido formación vinculada a estrategias de desinformación impulsadas desde Moscú.
De acuerdo con la investigación elaborada por la Digital News Association (DNA), más de mil creadores de contenido, periodistas e influenciadores fueron capacitados por RT en Español, medio estatal ruso, con el objetivo de amplificar narrativas alineadas con los intereses del Kremlin en la región.
El informe señala que Nicaragua ocupa un lugar clave dentro de esta red de cooperación mediática. Las relaciones entre los medios rusos y las plataformas oficialistas del régimen sandinista estarían centralizadas en Daniel Edmundo Ortega Murillo, hijo del presidente Daniel Ortega y de la vicepresidenta Rosario Murillo, quien funge como coordinador del aparato comunicacional gubernamental.
Red de medios y alcance regional
Según el reporte, las cuentas asociadas a RT en Español y Sputnik Mundo cuentan con millones de seguidores en redes sociales, lo que les permite una amplia difusión de contenidos en países como Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, México, Venezuela y Nicaragua. A esto se suman sitios web creados para aparentar ser medios independientes, pero que forman parte del mismo entramado informativo.
La investigación fue presentada por el periodista estadounidense Jeffrey Scott Shapiro, quien explicó que el análisis se apoyó en herramientas de inteligencia artificial para rastrear contenidos en español con vínculos directos al aparato mediático patrocinado por el Estado ruso.
Estrategias utilizadas
Entre las tácticas identificadas se encuentra el “lavado de narrativas” sobre conflictos internacionales, como la guerra en Ucrania, así como la explotación de discursos antiimperialistas y anticoloniales con fuerte arraigo histórico en América Latina. Estas estrategias, según el informe, buscan generar empatía con Moscú y deslegitimar posturas críticas hacia gobiernos aliados.
El reporte también advierte que Rusia adapta sus mensajes a los contextos ideológicos de cada país, utilizando tanto discursos de izquierda como conservadores, con el fin de polarizar audiencias y amplificar los extremos del debate público.
Preocupación por la libertad de prensa
Especialistas en comunicación y derechos humanos advierten que este tipo de prácticas representan un riesgo para la pluralidad informativa, especialmente en países donde los medios independientes han sido cerrados o perseguidos, como es el caso de Nicaragua, donde el control estatal sobre la información se ha intensificado en los últimos años.
