Israel abate a alto funcionario del sistema de seguridad iraní
El gobierno de Israel informó este martes que llevó a cabo un ataque en el que, según sus autoridades, murió Alí Larijani, uno de los dirigentes más influyentes del aparato político y de seguridad de Irán, junto a un alto mando de una milicia vinculada a los Guardianes de la Revolución.
De acuerdo con el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, la operación también habría acabado con la vida del general Gholamreza Soleimani, jefe de los Basij, una fuerza considerada central dentro del sistema de control interno iraní. Hasta el momento, Teherán no ha confirmado estas muertes.
Larijani, con una extensa trayectoria en la estructura del poder iraní, ocupó cargos como jefe del Parlamento, negociador del programa nuclear y, más recientemente, secretario del Consejo Superior de Seguridad Nacional. Su eventual fallecimiento lo convertiría en uno de los funcionarios de mayor rango eliminados desde el inicio de los bombardeos a finales de febrero.
Mientras tanto, la situación interna en Irán continúa siendo incierta. Persisten las dudas sobre el estado de salud del actual líder supremo, Mojtaba Jamenei, tras el ataque en el que murió su predecesor, lo que ha alimentado especulaciones incluso desde Washington.
En el terreno, la ofensiva israelí se ha intensificado. En Teherán se reportaron nuevas explosiones tras una noche de ataques a infraestructuras estratégicas. Paralelamente, las hostilidades se han extendido a otros países de la región, con acciones de represalia por parte de Irán contra intereses estadounidenses y de aliados en Medio Oriente.
Uno de los puntos más críticos es el estrecho de Ormuz, donde amenazas y ataques han interrumpido el tránsito de petroleros, afectando el suministro global y elevando los precios del crudo. Estados Unidos ha planteado la creación de una coalición internacional para garantizar la seguridad en la zona, aunque hasta ahora sus aliados han mostrado reservas.
El conflicto también se ha expandido a Líbano, donde Hezbolá ha intensificado sus ataques contra Israel, y a Irak, escenario de nuevos incidentes contra objetivos estadounidenses.
Analistas advierten que la muerte de Larijani, de confirmarse, representaría un golpe significativo para la estructura política iraní en un momento de alta tensión regional, con un conflicto que ya deja miles de víctimas y millones de desplazados en Medio Oriente.
