José Antonio Kast asume la presidencia de Chile y marca un fuerte giro a la derecha
Valparaíso, Chile. El dirigente conservador José Antonio Kast asumirá este miércoles la presidencia de Chile, en lo que analistas consideran el viraje más marcado del país hacia posiciones de derecha desde el fin del régimen militar de Augusto Pinochet en 1990.
El abogado de 60 años llega al poder tras ganar las elecciones presidenciales de diciembre y ha centrado su discurso en combatir la delincuencia y frenar la migración irregular, dos temas que figuran entre las principales preocupaciones de la población chilena. Durante la campaña, el nuevo mandatario prometió aplicar medidas firmes para enfrentar el aumento de la criminalidad y ha planteado la idea de implementar un “gobierno de emergencia”.
Su investidura se realizará en el Congreso Nacional, en la ciudad de Valparaíso, a unos 110 kilómetros de Santiago, con la presencia de varios líderes internacionales. Entre los invitados se encuentran el presidente argentino Javier Milei, el mandatario ecuatoriano Daniel Noboa y el político boliviano Rodrigo Paz, además del subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, y la líder opositora venezolana María Corina Machado.
El presidente saliente, Gabriel Boric, deja el poder tras un mandato marcado por el intento fallido de impulsar una nueva Constitución, proceso que surgió luego de las protestas sociales de 2019 y que no logró concretarse tras dos consultas populares.
Especialistas consideran que el nuevo gobierno representará una derecha de corte conservador poco habitual en el Chile posterior a la transición democrática. Rodrigo Arellano, analista de la Universidad del Desarrollo, sostiene que la administración de Kast podría enfrentar altas expectativas ciudadanas, especialmente en materia de seguridad.
En el ámbito político también ha generado debate la conformación de su gabinete. Dos de los futuros ministros han tenido vínculos profesionales con la defensa del exdictador Augusto Pinochet, mientras que el mandatario designó como ministra de la Mujer a una activista con posiciones firmes contra el aborto.
El nuevo gobierno iniciará su gestión en medio de un ambiente político tenso. En los días previos al traspaso de mando surgieron fricciones con la administración de Boric, luego de acusaciones sobre la supuesta falta de información relacionada con un proyecto de cable submarino de fibra óptica que conectaría a Chile con China.
A pesar de la polémica, ambos equipos retomaron el proceso de transición institucional, manteniendo la tradición chilena de transferencia de poder entre gobiernos. Entretanto, Kast deberá enfrentar el desafío de concretar promesas como reducir el gasto público en miles de millones de dólares y reforzar el control migratorio, medidas que han generado debate entre distintos sectores políticos y sociales.
