México replantea su estrategia energética y apuesta por producir más gas propio
Ciudad de México.— En un contexto internacional marcado por la volatilidad energética y las tensiones geopolíticas, el gobierno de México anunció una nueva ruta para fortalecer su autosuficiencia en gas natural, con el objetivo de disminuir la fuerte dependencia de las importaciones provenientes de Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum dio a conocer que su administración analiza la explotación de yacimientos de gas no convencional mediante técnicas de fractura hidráulica, una práctica conocida como fracking, aunque subrayó que se priorizarán métodos tecnológicos más avanzados y con menor impacto ambiental.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que cerca de tres cuartas partes del gas natural que consume el país —clave para la generación de energía eléctrica y la industria— provienen del exterior, principalmente del mercado estadounidense. Esta situación, dijo, expone a México a riesgos de suministro derivados de eventos climáticos extremos o conflictos internacionales.
“Vivimos en un mundo incierto, y México tiene que asegurar su soberanía. La soberanía energética es una pieza fundamental para la estabilidad y el desarrollo del país”, señaló la mandataria al justificar el cambio de enfoque.
El planteamiento rompe con la política adoptada en el sexenio anterior, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador impulsó una restricción al uso del fracking por sus posibles efectos ambientales. Sin embargo, la actual administración considera que la evolución tecnológica abre nuevas posibilidades para reducir los impactos negativos asociados a esta técnica.
Sheinbaum explicó que existen alternativas que permiten reciclar el agua utilizada en los procesos, disminuir o eliminar el uso de químicos agresivos y aumentar los controles para proteger mantos acuíferos y comunidades cercanas. “No se trata de repetir prácticas del pasado, sino de evaluar opciones más responsables”, enfatizó.
México cuenta con importantes reservas de gas natural no convencional, ubicadas principalmente en el norte del territorio. De acuerdo con estimaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), el potencial alcanza los 141 billones de pies cúbicos, una cifra que coloca al país en una posición estratégica para fortalecer su producción interna.
Como parte del proceso, el gobierno federal conformó un panel de especialistas en energía, medio ambiente y manejo del agua, que tendrá la tarea de analizar la viabilidad técnica y ecológica de los proyectos antes de que se tome una decisión definitiva. Al mismo tiempo, Sheinbaum reiteró que su administración mantendrá el impulso a las energías renovables, como la solar, para diversificar la matriz energética nacional.
El anuncio ha reactivado el debate entre sectores empresariales y organizaciones ambientalistas, que históricamente han advertido sobre los riesgos del fracking. No obstante, el Ejecutivo insiste en que la prioridad será lograr un equilibrio entre seguridad energética, desarrollo económico y protección del medio ambiente.
