Trump confirma demolición total del ala este de la Casa Blanca para construir un salón de baile
Washington, D.C. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles la demolición completa del ala este de la Casa Blanca, con el objetivo de construir un nuevo salón de baile de gran escala, en lo que ha sido calificado como una de las reformas más polémicas en la historia reciente de la residencia presidencial.
Durante una comparecencia en la Oficina Oval, Trump aseguró que la decisión fue tomada tras consultar “con los mejores arquitectos del mundo”, y que una demolición total era más viable que una intervención parcial. El nuevo salón tendrá una extensión de 8,300 metros cuadrados y capacidad para 1,000 personas, destinado a albergar cenas de Estado y eventos oficiales que actualmente se realizan en carpas.
“Será uno de los salones de baile más grandes del mundo”, afirmó el mandatario, mientras imágenes de maquinaria derribando muros históricos generaban críticas inmediatas 1 2.
El presidente aseguró que el proyecto, valorado en 300 millones de dólares, será financiado con fondos privados, provenientes de “generosos patriotas y magníficas empresas”, descartando el uso de recursos públicos 2. Sin embargo, la reforma se anuncia en medio de una parálisis presupuestaria federal (shutdown) y un contexto de alto costo de vida, lo que ha intensificado las críticas desde sectores demócratas.
Patrimonio histórico en riesgo
El ala este, construida en 1942, alberga tradicionalmente las oficinas de la primera dama y parte del personal administrativo. Su demolición ha generado preocupación entre organizaciones patrimoniales. El National Trust for Historic Preservation advirtió que la nueva estructura podría “abrumar a la propia Casa Blanca y alterar permanentemente su diseño clásico cuidadosamente equilibrado” 1.
Críticos del proyecto han denunciado falta de transparencia, ausencia de consultas públicas y una ejecución acelerada sin aprobación formal de la Comisión Nacional de Planificación de la Capital, que supervisa reformas en edificios gubernamentales.
La obra, que ya ha comenzado, representa la mayor intervención estructural en la Casa Blanca desde la construcción del Balcón Truman en 1948. Trump espera que el salón esté listo antes de concluir su mandato en enero de 2029.
