Ucrania refuerza cooperación militar, desarrolla armas propias y enfrenta tensiones con Hungría
Ucrania vivió una semana marcada por avances en cooperación militar internacional, operaciones estratégicas en el Mar Negro y nuevas tensiones políticas con Hungría, en medio del prolongado conflicto con Rusia y el impacto de la crisis en Oriente Medio.
Uno de los hechos más destacados fue el apoyo ofrecido por Ucrania a sus aliados para enfrentar la amenaza de los drones iraníes Shahed. Tras la reciente escalada en Oriente Medio, Estados Unidos solicitó asistencia técnica a Kiev, cuyos expertos ya sostuvieron consultas en Qatar y Emiratos Árabes Unidos, además de contactos con autoridades de Baréin y Jordania.
Según informes, varios países de la región analizan adquirir tecnología militar desarrollada en Ucrania, entre ella drones interceptores, sistemas de alerta temprana y herramientas de guerra electrónica. Kiev incluso propuso un posible intercambio: entregar drones interceptores a cambio de más misiles para los sistemas de defensa Patriot.
En paralelo, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, destacó que las armas con mayor alcance utilizadas por su país han sido desarrolladas localmente. Explicó que sus socios internacionales no han suministrado sistemas con alcance superior a los 200 o 250 kilómetros, por lo que los equipos capaces de atacar objetivos a distancias de entre 500 y 1.000 kilómetros han sido diseñados por la industria de defensa ucraniana.
Durante la semana también se reportó una operación en el Mar Negro, donde drones navales ucranianos atacaron la plataforma de perforación rusa “Syvash”, utilizada como base militar para operaciones contra el sur de Ucrania. En la misma acción, un dron impactó un helicóptero ruso Ka-27.
En el ámbito político, las relaciones entre Ucrania y Hungría continuaron tensas. El gobierno húngaro aseguró que existen problemas técnicos en el tránsito de petróleo por el oleoducto Druzhba y advirtió que podría bloquear algunas decisiones de la Unión Europea relacionadas con el apoyo a Kiev.
Ucrania, por su parte, sostuvo que las restricciones en esa infraestructura responden a medidas de seguridad adoptadas tras ataques previos de Rusia contra instalaciones energéticas del país.
