Elevan a $25,000 la recompensa por información sobre el asesinato de Ángelo Marciano Parisano
El Departamento del Ejército de Estados Unidos anunció este lunes un aumento en la recompensa ofrecida por información que permita capturar a los responsables del asesinato del primer teniente Ángelo Marciano Parisano, ocurrido el pasado 3 de mayo en Comayagua, Honduras.
El monto asciende ahora a $25,000, como parte de una estrategia para acelerar las investigaciones y obtener datos clave que esclarezcan el crimen.
Parisano, de 25 años y originario de Cíbolo, Texas, estaba asignado a la base militar conjunta Enrique Soto Cano (Palmerola). Su cuerpo fue encontrado sin vida a orillas del Río Chiquito, en las inmediaciones de la colonia Lomas del Río. Las autoridades hondureñas y estadounidenses han descartado el robo como móvil principal, ya que el teléfono celular del militar fue hallado en la escena.
Investigación binacional en curso
La Embajada de EE. UU. en Tegucigalpa confirmó que la investigación se realiza en conjunto con la Policía Nacional de Honduras y la División de Investigación Criminal del Ejército estadounidense (CID). El caso ha sido catalogado como prioritario por Washington, dada la naturaleza del crimen y el perfil del oficial, quien participaba en misiones de cooperación bilateral.
Las autoridades hacen un llamado urgente a la ciudadanía para colaborar con cualquier información relevante. Los canales habilitados para denuncias confidenciales son:
- 📞 Teléfono: +1 (912) 547-4626
- 💬 WhatsApp: +1 (571) 656-7842
- 🌐 Portal web: CID Army Tips 4
Detalles del caso
El cuerpo de Parisano fue hallado boca abajo, con indicios de violencia. El hallazgo se produjo tras un incendio en una zacatera cercana, cuando un ciudadano alertó a los bomberos al notar un cuerpo flotando en el río.
El celular encontrado en la escena está siendo sometido a análisis forense, y se manejan varias líneas de investigación, aunque las autoridades no han revelado identidades de posibles sospechosos.
Este caso ha generado preocupación tanto en Honduras como en Estados Unidos, y se suma a los desafíos de seguridad que enfrentan las misiones militares en el extranjero.
