Imparables «lloretas» de Nasralla, pese al avance del escrutinio especial
Tegucigalpa, Honduras. Aunque el Consejo Nacional Electoral (CNE) inició el jueves 18 de diciembre el conteo de 2,793 actas con inconsistencias, el candidato presidencial del Partido Liberal de Honduras (PLH), Salvador Nasralla, continúa con sus reclamos y anunció la impugnación formal de 8,845 actas adicionales, al amparo del artículo 294 de la Ley Electoral.
La revisión especial comenzó a las 3:00 de la tarde del jueves y se prevé que concluya este viernes 19 de diciembre. Sin embargo, Nasralla advirtió que su partido no reconocerá ningún resultado mientras no se contabilicen los votos contenidos en las actas impugnadas.
“Mientras no cuenten los votos de estas 8,845 actas que hemos impugnado, no aceptaremos ningún resultado”, declaró enfáticamente.
Impugnación masiva: casi la mitad de los votos
Según el PLH, las actas impugnadas representan 1,841,048 votos, lo que equivale al 47 % del total emitido en las elecciones generales del 30 de noviembre. El partido sostiene que estas inconsistencias afectan gravemente la transparencia del proceso.
Desglose de inconsistencias
- 6,663 urnas (1,386,875 votos) presentan fallas biométricas, sustentadas en el comunicado 048-2025 del CNE y la certificación 2828-2025.
- 1,751 urnas (364,463 votos) muestran discrepancias entre el número de votantes registrados y los que realmente votaron.
- 431 urnas (89,710 votos) tienen descuadres entre los totales consignados en las actas y los datos transmitidos al sistema.
Proyección liberal: triunfo sobre el Partido Nacional
El Partido Liberal asegura que, al contabilizar los votos impugnados, obtendría 149,155 sufragios más que el Partido Nacional de Honduras (PNH). Esto, según sus cálculos, les daría una ventaja final de aproximadamente 104,000 votos, superando la diferencia actual de 43,000 votos que los separa de Nasry Asfura.
Exigencia de transparencia
El PLH reiteró su exigencia de apertura de urnas y conteo voto por voto, insistiendo en que la legitimidad del proceso electoral depende de resolver todas las inconsistencias antes de emitir una declaratoria oficial.
Mientras tanto, el país permanece en vilo, a la espera de una resolución definitiva por parte del CNE, en medio de crecientes tensiones políticas e institucionales.
