Jubilados de Injupemp en riesgo por decisiones de administración anterior
El futuro de miles de jubilados del Instituto Nacional de Jubilaciones y Pensiones de los Empleados Públicos Municipales (Injupemp) podría verse comprometido en menos de una década, debido a un déficit financiero que ronda los 2,000 millones de lempiras, una planilla considerada excesiva y decisiones administrativas cuestionadas durante la gestión del exdirector Amable de Jesús Hernández.
La Asociación de Jubilados exigió este miércoles una auditoría forense para esclarecer el manejo de los fondos en los últimos años, al advertir que la situación actual amenaza directamente la sostenibilidad del sistema previsional.
“No es una opinión, son datos actuariales”
El presidente de la Asociación de Jubilados, Víctor Cubas, afirmó que las advertencias no responden a inconformidades gremiales, sino a evaluaciones técnicas realizadas por actuarios del sistema.
“Si no se buscan correctivos en estos cuatro años, para 2030 se peligra el sustento de miles de jubilados”, señaló Cubas, quien llamó a los más de 25,000 pensionados a mantenerse organizados y vigilantes ante el deterioro financiero del instituto.
Exigen auditoría forense
Los jubilados consideran indispensable una auditoría que permita reconstruir las decisiones administrativas tomadas en los últimos años. Cubas cuestionó la ausencia de explicaciones claras sobre el crecimiento de la estructura interna.
Según la Asociación, el Injupemp pasó de operar con una plantilla manejable a una nómina cercana a 700 empleados, cuando estimaciones internas indican que podría funcionar con entre 300 y 350.
“(El director) casi no pasaba mucho en Injupemp. No sé por qué lo cargaron con tantas personas. Vamos a exigir una investigación”, expresó Cubas.
Señalamientos por contrataciones políticas
Uno de los puntos más sensibles es el aumento de personal durante el actual ciclo político. Cubas afirmó que en el período de gobierno de Xiomara Castro se incorporaron miembros de colectivos del partido Libre, lo que habría incrementado los costos operativos sin criterios técnicos.
Para los jubilados, estas decisiones contribuyeron al desorden financiero que hoy amenaza la estabilidad del sistema.
Un déficit que golpea directamente a los pensionados
El déficit de 2,000 millones de lempiras no es solo un dato contable: representa el riesgo de que miles de jubilados enfrenten retrasos en sus pagos, dificultades para acceder a servicios médicos y una posible crisis previsional similar a la vivida en otros sistemas del país.
En medio de esta situación, el presidente Nasry Asfura destituyó a Hernández y nombró como nuevo director a Raúl Valladares hijo. Sin embargo, los jubilados consideran que el cambio de autoridades no es suficiente.
Advierten que sin transparencia, sanciones y reformas estructurales, el relevo podría quedarse en un gesto superficial.
El tiempo corre
A siete años del plazo crítico señalado por los actuarios, el margen para corregir el rumbo se reduce. Cubas insistió en que el desafío no es político, sino humano.
“Debemos asegurar que los derechos estén protegidos y que el sistema no colapse”, subrayó.
Hoy, el Injupemp enfrenta no solo un problema financiero, sino también una crisis de confianza. Miles de jubilados que dedicaron décadas al servicio público observan con incertidumbre el futuro de su pensión y exigen cuentas claras, responsables identificados y un sistema que cumpla lo prometido.
