PN: Marlon Ochoa no sirve a Libre, sirve a Libre y la familia presidencial


El Partido Nacional de Honduras emitió un comunicado donde expresaron que el consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa desde su investidura no ha buscado servir al pueblo hondureño, simplemente ha defendido a la familia presidencial y a la mandataria Xiomara de Zelaya.

A continuación, se presenta el comunicado íntegro:

Ante el notorio contubernio entre el Ministerio Público y el Partido Libertad y Refundación, así como la conducta del consejero Ochoa encaminada a retrasar el proceso electoral, el Partido Nacional se pronuncia de la siguiente manera:

PRIMERO: El Ministerio Público, cuya misión consiste en ejercer la acción penal pública de manera objetiva y eficaz en representación y defensa de los intereses del pueblo hondureño, ha demostrado en días recientes un proceder alejado de estos principios.

En lugar de actuar con neutralidad y transparencia, sus actos evidencian una clara afinidad con los intereses del Partido Libertad y Refundación: primero, al no acudir oportunamente al Centro Logístico Electoral pese a la solicitud de la Consejera Presidenta, y después, al presentarse solo cuando quedó expuesto que habían rehusado brindar su apoyo.

Cabe destacar que esta intervención tardía coincidió con el “berrinche mediático” impulsado por el Consejero Ochoa y se efectuó sin notificación alguna a los Codirectores Electorales del Partido Nacional de Honduras y del Partido Liberal, solo con el Codirector de Libertad y Refundación, Allan Alvarenga, esposo de Angélica Álvarez, designada en la fórmula presidencial de Rixi Moncada, contraviniendo los intereses legítimos del pueblo hondureño y la misión encomendada por la Constitución y las leyes.

SEGUNDO: Desde su llegada al Consejo Nacional Electoral, el Consejero Marlon Ochoa ha evidenciado su incapacidad para honrar la investidura de máxima autoridad electoral. En lugar de servir a los intereses superiores del pueblo hondureño, se ha limitado a defender las posturas de la familia presidencial y de su candidata, atacando en primera instancia a las Consejeras del Partido Nacional y Liberal, así como a las instituciones políticas que representan. Ahora, en un giro aún más lamentable, cuestiona el mismo proceso electoral en que él mismo funge como protagonista, y pone en entredicho a la institución que financia su salario con el aporte del pueblo hondureño.

Es evidente que su propósito es entorpecer el proceso electoral: primero forzó el retraso en la divulgación de miles de actas, alegando fraude si no se utilizaba el sistema biométrico; ahora, tras siete días de escrutinio especial de 28,861 actas y al no favorecerle los resultados, pretende totalizar los votos únicamente mediante el sistema biométrico, desestimando papeletas y actas.

Claramente, cada vez que la democracia le da un golpe de realidad en la cara, él recurre a un nuevo pretexto con su ya desgastada banderita del fraude, dejando en evidencia que su verdadero interés radica más en deslegitimar el proceso que en transparentarlo.


Noticia Anterior Trump afirma que «no bromea» sobre un posible tercer mandato
Siguiente Noticia Condenan la líder francesa Marine LePen a cuatro años de prisión