WOLA advierte: Renuncia de Ana Paola Hall pone en riesgo integridad electoral en Honduras
La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés) expresó su preocupación por la renuncia de Ana Paola Hall como consejera propietaria del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras, al considerar que este hecho representa una señal de alarma sobre la imparcialidad y legitimidad del proceso electoral rumbo a los comicios generales del 30 de noviembre.
A través de un comunicado, WOLA señaló que la salida de Hall, ocurrida el pasado 10 de julio, socava la credibilidad del ente electoral y se produce en un momento crítico, a menos de cinco meses de las elecciones.
“La renuncia de Ana Paola Hall debería ser motivo de profunda preocupación nacional e internacional. Las condiciones que la motivaron —incluyendo amenazas contra su seguridad y cuestionamientos sobre la neutralidad del CNE— deben ser investigadas con urgencia”, sostiene el documento.
Llamado al Ministerio Público
WOLA hizo un llamado al Ministerio Público para que abra una investigación seria y exhaustiva sobre las amenazas denunciadas por Hall, así como sobre las presiones políticas que habría recibido.
Asimismo, pidió a todos los funcionarios del CNE cumplir con sus deberes constitucionales y actuar de forma imparcial, en beneficio del derecho ciudadano a elecciones libres, justas y transparentes
Supervisión internacional más allá del día de las elecciones
El organismo con sede en Washington instó a la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE) y la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos a dar seguimiento a todo el proceso electoral hondureño, no solo al día de la votación.
También solicitó que los observadores internacionales evalúen las contrataciones de empresas tecnológicas, el diseño del sistema de transmisión de resultados electorales (TREP) y la conducta institucional del CNE.
Contexto de crisis y desconfianza
La renuncia de Ana Paola Hall se suma a una serie de cuestionamientos sobre la transparencia y la operatividad del Consejo Nacional Electoral. Grupos de la sociedad civil, sectores políticos y organizaciones internacionales han expresado temor por una posible manipulación de los resultados o una pérdida de confianza ciudadana en el proceso democrático.
WOLA concluyó su pronunciamiento afirmando que “una democracia sana se construye con instituciones sólidas y creíbles. La comunidad internacional no puede ignorar las señales de advertencia que hoy emanan desde Honduras”.
