Un mundo más incierto: cómo invertir cuando la geopolítica y la inflación mandan


Por: Edgar Gutiérrez Valitutti

El inicio de 2026 ha dejado claro que los mercados globales están atravesando un momento complejo. Tres factores dominan el panorama: tensiones geopolíticas, inflación persistente y cambios en la política monetaria. Entender este contexto no es solo tarea de expertos; es clave para cualquier persona que quiera proteger y hacer crecer su dinero.

Los mercados financieros comenzaron 2026 con una señal clara, el entorno global cambió, y por lo tanto los inversionistas deben ajustar por lo tanto su estrategia y aprender a vivir con mayor volatilidad.

El conflicto en Medio Oriente, particularmente entre Irán, Estados Unidos e Israel, ha generado un fuerte impacto en los precios de la energía. El petróleo subió más de 70% en el trimestre, elevando costos en toda la economía y aumentando la incertidumbre global. Cuando hay conflictos de este tipo, los mercados reaccionan con volatilidad y los inversionistas buscan refugio.

Aunque muchos esperaban una caída más rápida, la inflación sigue siendo persistente. Esto ha obligado a la Reserva Federal de EE. UU. a mantener tasas de interés relativamente altas, lo que encarece el crédito y presiona tanto a empresas como a consumidores.

En este entorno, no todos los activos se comportan igual. Mientras la Bolsa estadounidense cayó alrededor de 7% en el trimestre, el oro subió más de 7%, confirmando su papel como activo refugio en tiempos de incertidumbre.

Durante años, los inversionistas se acostumbraron a un mundo relativamente predecible, con inflación baja y bancos centrales dispuestos a apoyar el crecimiento. Hoy, ese escenario quedó atrás. En su lugar, enfrentamos una combinación más incómoda: tensiones geopolíticas, inflación persistente y tasas de interés elevadas.

El conflicto en Medio Oriente, que involucró directamente a Estados Unidos, Israel e Irán, no solo elevó la incertidumbre global, sino que provocó un fuerte aumento en los precios del petróleo, más de 70% en el trimestre, afectando costos en toda la economía.

A esto se suma un fenómeno que preocupa a los mercados: la inflación no está bajando tan rápido como se esperaba. Esto ha obligado a la Reserva Federal a mantener una postura cautelosa, sosteniendo tasas altas por más tiempo.

El resultado es un entorno donde el crecimiento se desacelera, pero los precios siguen presionados. Un escenario incómodo para empresas, consumidores y también para inversionistas.

Uno de los cambios más importantes de este nuevo ciclo, es que las reglas tradicionales ya no aplican de la misma forma.

En el primer trimestre del año, mientras las bolsas caían y el S&P 500 retrocedió alrededor de 7%, los activos considerados “refugio” como el oro, subieron más de 7%, impulsados por la búsqueda de seguridad.

Esto no es casualidad. Es una señal clara de que los inversionistas están priorizando protección sobre crecimiento.(larepublica.net)

Sobre el autor: Edgar Gutiérrez Valitutti es un economista costarricense con más de 30 años de experiencia en los sectores financiero, bancario y bursátil de Centroamérica. Actualmente se desempeña como Gerente General de la Bolsa Centroamericana de Valores (BCV) en Honduras.

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