Confirman que ya no se venderá el avión presidencial
El Gobierno de la presidenta Xiomara Castro ha decidido no vender el avión presidencial Legacy 600 EMB-135B, contradiciendo una promesa de campaña que contemplaba su enajenación.
La aeronave, recientemente sometida a mantenimiento en Miami y repintada con los colores de las Fuerzas Armadas, pasará a formar parte de la flota de la Fuerza Aérea Hondureña para usos múltiples.
La decisión fue confirmada por el viceministro de Defensa, Orlando Garner, quien detalló que el avión dejará de tener carácter presidencial y será operado por pilotos hondureños actualmente en proceso de capacitación. “El avión efectivamente se pintó en los colores de las Fuerzas Armadas y no se va a vender. Pasa a ser un avión más de la flota de la Fuerza Aérea Hondureña”, declaró Garner a LA PRENSA.

En 2025, la Secretaría de Finanzas transfirió más de 63 millones de lempiras a la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) para cubrir gastos de mantenimiento, reparación, capacitación, combustible y almacenamiento relacionados con la aeronave. Estos fondos fueron canalizados a la empresa estadounidense Optimal Avionics Services, ubicada en Anderson Road, Nueva York.

Sumando los gastos de 2024 y 2025, la inversión total en el avión supera los 70 millones de lempiras. Según Garner, se espera que la aeronave regrese al país a finales de septiembre, una vez finalice el entrenamiento de los pilotos y se cumplan los requisitos de la póliza de seguro.
El Legacy 600 fue adquirido en 2014 durante el gobierno de Juan Orlando Hernández por un valor de $14.8 millones, mediante contratación directa y bajo clasificación de información secreta. Aunque en campaña Xiomara Castro prometió venderlo —estimando una posible ganancia de hasta L750 millones—, el Ejecutivo ha optado por conservarlo como activo militar.
