VIDEO: Descubren en un baúl una película perdida de Georges Méliès guardada por más de un siglo
Un hallazgo inesperado en un garaje de Estados Unidos ha devuelto a la luz una pieza desconocida del cine francés de finales del siglo XIX. Una película de apenas 45 segundos, atribuida al pionero Georges Méliès, fue identificada entre varias bobinas olvidadas durante generaciones dentro de un viejo baúl de madera.
El descubrimiento fue realizado por Bill McFarland, un profesor jubilado de 76 años y descendiente de un antiguo proyeccionista de Pensilvania. Durante décadas, el baúl pasó de ático en ático sin que nadie sospechara su contenido. McFarland confesó que, al abrirlo, pensó que las cintas “no valían la pena conservarse” y que incluso intentó donarlas o venderlas, pero fueron rechazadas debido al riesgo que representa el material de nitrato, altamente inflamable.
Una joya escondida entre rollos deteriorados
La historia cambió el verano pasado, cuando McFarland decidió llevar las bobinas al Centro Nacional de Conservación Audiovisual de la Biblioteca del Congreso, en Culpeper, Virginia. Allí, especialistas identificaron una pieza que se creía perdida: “Gugusse y el autómata”, filmada en 1897.
La cinta, muda y en blanco y negro, muestra a Méliès interpretando a un mago que manipula un autómata que termina golpeándolo en una secuencia cómica. Aunque el título figuraba en los registros del director, no existía ninguna copia conocida.
Un fragmento clave de los inicios del cine
El hallazgo es significativo porque Méliès es considerado uno de los padres del lenguaje cinematográfico. Su obra más célebre, “El viaje a la Luna” (1902), es un referente de la ciencia ficción y de los primeros efectos especiales.
Expertos de la Biblioteca del Congreso señalan que la copia encontrada podría ser de tercera generación, pero aun así conserva una sorprendente precisión visual para su antigüedad.
Jason Evans Groth, curador de imágenes animadas, destacó que el humor físico del corto “sigue funcionando más de un siglo después”, lo que demuestra la vigencia del estilo de Méliès.
Un legado que sobrevivió al olvido
El bisabuelo de McFarland, William DeLyle Frisbee, trabajó como proyeccionista itinerante a finales del siglo XIX, llevando funciones de cine a comunidades rurales. Sus diarios, conservados por la familia, registran funciones con escasa recaudación y públicos difíciles, lo que sugiere que las cintas viajaron con él durante años antes de quedar guardadas.
Hoy, el material recuperado se conserva en cámaras especiales diseñadas para evitar incendios, junto a miles de películas históricas de Hollywood y Europa.
Disponible para el público
Tras su restauración, “Gugusse y el autómata” fue incorporada al archivo digital de la Biblioteca del Congreso, donde ya puede ser consultada por investigadores y amantes del cine.
El inesperado hallazgo no solo amplía el catálogo de Méliès, sino que también recuerda cuántas piezas de la historia del cine podrían seguir escondidas en baúles, sótanos o garajes alrededor del mundo.
