Arístides Mejía afirma que Libre busca un golpe de Estado para justificar un eventual exilio
Tegucigalpa.— El dirigente del Partido Liberal y exministro de Defensa, Arístides Mejía, afirmó este miércoles que el partido gobernante Libertad y Refundación (Libre) estaría “buscando un golpe de Estado para salir del poder” y justificar un eventual exilio en México u otros países, tras una eventual derrota electoral.
Durante su participación en el programa Frente a Frente, de Televicentro, conducido por el periodista Renato Álvarez, Mejía sostuvo que el liderazgo de Libre, encabezado por el expresidente Manuel Zelaya y la excandidata presidencial Rixi Moncada, preferiría abandonar el poder bajo el argumento de un golpe de Estado, antes que reconocer una derrota en las urnas.
Según el exfuncionario, esa narrativa permitiría a Libre sostener que ganó las elecciones, pero que fue desalojado del poder por el bipartidismo y la derecha del país, al reclamar la legalidad del proceso electoral. “Con el argumento del golpe de Estado pueden tapar sus propias falencias, porque aquí solo hay un responsable de la derrota de Libre y es su jefe supremo”, afirmó Mejía, en referencia directa al expresidente Zelaya.
El exministro de Defensa calificó al partido oficialista como una organización de mando vertical y autoritario, en la que las decisiones estratégicas recaen en una sola figura. En ese contexto, aseguró que el liderazgo de Libre estaría recurriendo a la provocación constante para generar una reacción que pueda ser utilizada como justificación política, por lo que llamó a no responder a dichas provocaciones y a ceñirse estrictamente a la Constitución.
Escenario de tensión política
Mejía advirtió que la tensión política se mantendrá hasta el final del actual gobierno y señaló que la presidenta Xiomara Castro tiene la facultad legal de destituir al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Héctor Valerio Ardón, aunque advirtió que un gobierno que —según él— viene violando la ley puede recurrir tanto a medidas legales como ilegales, lo que pone en riesgo el proceso democrático.
En ese sentido, sostuvo que Libre perdió su “poder real” sobre las Fuerzas Armadas el pasado 18 de diciembre, cuando el general Valerio Ardón asumió la jefatura militar. A criterio de Mejía, el alto mando actual no responde a la línea del anterior jefe, Roosevelt Hernández, sino a la mayoría de oficiales que buscan cumplir su rol constitucional y preservar el honor militar, incluso si eso implica discrepar con el gobierno.
Consultado sobre la posibilidad de que otro general acepte asumir el mando militar en caso de una destitución, Mejía reconoció que “siempre puede haber algún oportunista”, aunque advirtió que ello comprometería su carrera, su retiro y el respaldo institucional, ya que —según afirmó— actualmente existe un fuerte espíritu de cuerpo en las Fuerzas Armadas.
Finalmente, el exministro señaló que al gobierno de Libre solo le quedarían como respaldo el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, a quien calificó de “presidente de facto”, y el fiscal general Johel Zelaya. Añadió que, si desde el Ministerio Público se ordenara la incautación del material electoral a través de la ATIC, podrían encontrarse con resistencia de unidades especiales de las Fuerzas Armadas que no permitirían la toma de dicho material.
