Reacciones mundiales al ataque de EEUU e Israel contra Irán
El ataque lanzado este sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán provocó una ola de reacciones internacionales que van desde el respaldo abierto hasta la condena frontal, en medio de crecientes temores por una escalada regional en Oriente Medio.
Irán
Teherán prometió represalias. El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní aseguró que el país “responderá con firmeza” a los bombardeos estadounidenses e israelíes, y advirtió que la acción tendrá consecuencias.
Rusia
Rusia calificó los ataques como una “peligrosa aventura” que amenaza a Oriente Medio con una “catástrofe”.
Según la cancillería rusa, la operación busca “destruir” al gobierno iraní por negarse a “someterse al dictado de la fuerza y el hegemonismo”.
ONU
En el seno de la Organización de las Naciones Unidas, el alto comisionado para los derechos humanos, Volker Türk, afirmó que los ataques solo provocan “muerte, destrucción y sufrimiento humano”, e instó a evitar una mayor escalada.
Omán
El canciller de Omán, Badr Albusaidi, que ejercía como mediador entre Washington y Teherán, dijo estar “consternado” porque “las negociaciones activas y serias fueron nuevamente socavadas”.
“Insto a Estados Unidos a no dejarse arrastrar más. Esta no es su guerra”, añadió.
Territorios Palestinos
El movimiento islamista Hamás denunció que la operación “constituye un ataque directo contra toda la región, así como a su seguridad, estabilidad y soberanía”.
Líbano
En Líbano, el primer ministro Nawaf Salam aseguró que su país no aceptará ser “arrastrado” al conflicto con Irán, en medio de temores por una eventual implicación del movimiento chiita proiraní Hezbolá.
“Reitero que no aceptaremos que nadie arrastre al país a aventuras que amenazan su seguridad y su unidad”, escribió en la red social X.
Unión Europea
La Unión Europea pidió “la máxima moderación” y solicitó “garantizar la seguridad nuclear”.
En una declaración conjunta, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, instaron a todas las partes a evitar una mayor escalada.
Francia
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió que la escalada en torno a Irán es “peligrosa para todos” y “debe cesar”. También pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
Reino Unido
El gobierno del Reino Unido instó a evitar que la situación “degenere en un conflicto regional más amplio”.
España
El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, expresó su rechazo a “la acción militar unilateral de EEUU e Israel, que supone una escalada y contribuye a un orden internacional más incierto y hostil”, al tiempo que criticó “las acciones del régimen iraní”.
Suecia
La ministra de Relaciones Exteriores de Suecia, María Malmer Stenergard, llamó a “la moderación” y a un “retorno inmediato a las negociaciones diplomáticas” en una región “ya de por sí tensa”.
Noruega
El ministro de Relaciones Exteriores de Noruega sostuvo que el ataque presentado por Israel como “preventivo” no se ajusta al derecho internacional, ya que “un ataque preventivo supone la existencia de una amenaza inminente”.
Países Bajos
El jefe de la diplomacia de Países Bajos, Tom Berendsen, afirmó en X que su país llama a “actuar con moderación y evitar cualquier nueva escalada”, subrayando que “la estabilidad en la región es esencial”.
Australia
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, expresó su respaldo a la acción estadounidense.
“Desde hace mucho tiempo se reconoce que el programa nuclear iraní constituye una amenaza para la paz y la seguridad mundial”, escribió en X.
Unión Africana
La Unión Africana llamó a la “moderación, a una desescalada urgente y a un diálogo sostenido”.
El presidente de la Comisión de la UA, Mahamud Ali Yusuf, advirtió que una nueva escalada podría agravar la inestabilidad mundial, con consecuencias para los mercados energéticos, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica, especialmente en África.
Las reacciones reflejan una comunidad internacional dividida, pero coincidente en la preocupación por el riesgo de que el conflicto se amplíe en una región ya marcada por tensiones prolongadas.
