Países del Golfo advierten que su tolerancia hacia Irán se está agotando
La tensión diplomática en torno al estrecho de Ormuz volvió a escalar este martes, luego de que Baréin enviara un mensaje directo a Teherán desde la sede de la ONU: la paciencia de los Estados del Golfo frente a los ataques atribuidos a Irán no es infinita.
El ministro de Exteriores bareiní, Abdullatif bin Rashid Al Zayani, lamentó que el Consejo de Seguridad no lograra aprobar una resolución destinada a garantizar la seguridad en la estratégica vía marítima, tras los vetos de Rusia y China. Según el canciller, esa parálisis deja a los países del Golfo en una posición en la que no pueden seguir esperando indefinidamente.
Al Zayani sostuvo que la región ha actuado con moderación pese a lo que describió como agresiones persistentes, pero advirtió que esa postura tiene un límite. Señaló que los Estados del Golfo no permitirán que la falta de acción internacional restrinja sus derechos bajo el derecho internacional, especialmente en lo relativo a la protección de su soberanía.
El jefe de la diplomacia de Baréin afirmó que los gobiernos de la zona continuarán adoptando “todas las medidas necesarias” para garantizar su seguridad, amparados en el principio de legítima defensa. También insistió en que la rendición de cuentas no puede ser ignorada ni postergada por la comunidad internacional.
La declaración se suma a un clima regional ya marcado por incidentes en rutas marítimas clave y por el creciente debate sobre el papel de la ONU en la gestión de crisis que involucran a potencias globales y actores regionales.
